Vilna se convirtió el sábado en un auténtico parque de juegos para los corgis, con alrededor de ciento cincuenta perros procedentes de nueve países reunidos para la quinta edición anual de la 'Corgi Race'.
Miles de espectadores siguieron cómo los perros competían en siete categorías en el parque Vingis, entre ellas carreras individuales, pruebas de agilidad, un concurso a la voz más potente, un desafío de ida y vuelta y un desfile de disfraces.
El evento reunió a propietarios de corgis y aficionados de toda Europa y de fuera del continente, en una celebración del vínculo entre los perros y sus dueños.
La carrera principal la ganó "GG", cuyos dueños viajaron desde Estados Unidos. El propietario, Dustin Embrey, aseguró que "Vilna es tan acogedora con los perros que se plantean volver a la capital lituana incluso sin la carrera".