Qué pasa con los aerogeneradores y palas retirados: algunos encuentran una segunda vida convertidos en nuevos edificios
Europa va camino de vivir un año récord para la energía eólica, con 8,8 GW de nueva capacidad instalada en la primera mitad de 2026, un aumento del 30% interanual.
Esa electricidad basta para abastecer a unos siete millones de hogares europeos y sustituir importaciones de combustibles fósiles equivalentes a 25 buques metaneros de GNL al año, según la asociación sectorial sin ánimo de lucro WindEurope.
Pero cada aerogenerador que se instala acaba implicando que otro se desmantele, y los fabricantes siguen buscando la forma de garantizar que ninguno de sus materiales termine desaprovechado.
Hasta el 90% de la masa de un aerogenerador está formada por materiales fácilmente reciclables como el acero, el cobre, el aluminio y el hormigón. Los materiales compuestos, que constituyen la mayor parte de las palas, son más problemáticos.
"Separar los materiales compuestos de la resina requiere procesos especializados, que a menudo implican altas temperaturas u otros métodos de tratamiento con un gran consumo de energía", explica a 'Euronews' Earth Eva Julius-Philipp, directora de Medio Ambiente y Sostenibilidad del área de negocio Eólica de Vattenfall. "En algunos casos, estos procesos pueden afectar a la calidad y al valor de los materiales recuperados, lo que hace más difícil el reciclaje a gran escala".
Desde que en 2021 introdujo la prohibición de llevar a vertedero las palas, las cubiertas de góndola y los carenados frontales, la compañía sueca ha ido desarrollando alternativas creativas.
De las palas a los edificios: los componentes de las turbinas tienen una segunda vida
Desde el suelo es difícil hacerse una idea de lo grandes que son los aerogeneradores de gran tamaño. Para ponerlo en perspectiva, Vattenfall se ha aliado con el estudio de diseño Superuse para convertir la cubierta de la góndola de un aerogenerador retirado, que alberga los equipos mecánicos y eléctricos, en un espacio compacto para vivir.
Con cuatro metros de ancho, diez de largo y tres de alto, esta caja se encontraba antes en lo alto de una torre eólica en Austria. Ahora es una microvivienda equipada con cocina, baño y salón, que dispone de una bomba de calor, paneles solares y un calentador solar de agua.
Se presentó en la Dutch Design Week de 2024 como parte de una iniciativa que explora cómo reutilizar materiales reduciendo al máximo el consumo de energía y los procesos intensivos en emisiones.
También las palas se han replanteado como materiales de construcción. Tras su desmantelamiento en 2023, las 57 palas del parque eólico terrestre danés Nørre Økse Sø encontraron una nueva vida como fachada de un aparcamiento de varias plantas en la ciudad de Lund.
Esto ha abierto la puerta a multitud de usos ingeniosos para las palas retiradas, desde estructuras para paneles solares hasta esquís alpinos.
"Los proyectos como la microvivienda Tiny House, las construcciones basadas en palas y los esquís reciclados aún no son una solución a gran escala, pero están concebidos para ayudarnos a ganar experiencia, desarrollar nuevas aplicaciones y estimular el mercado de soluciones circulares", señala Julius-Philipp.
Añade que, siempre que sea seguro hacerlo, la opción preferente es prolongar la vida útil de los componentes existentes mediante su reutilización y reacondicionamiento.
Reciclar las palas de los aerogeneradores: un desafío con muchas capas
Las palas de los aerogeneradores pueden medir entre 50 y 100 metros de longitud y están diseñadas para girar en condiciones meteorológicas extremas durante hasta 25 años. Lo que las hace tan resistentes es también lo que dificulta su reciclaje: materiales como la fibra de vidrio, la fibra de carbono, la resina epoxi, la madera de balsa, los metales y diversos rellenos comprimidos firmemente en varias capas.
Con el objetivo de alcanzar una circularidad del 100% para estos materiales compuestos de aquí a 2030, Vattenfall está trabajando en nuevas formas de reutilizar, reconvertir, reacondicionar y reciclar las palas.
"Cuando los materiales compuestos no pueden reciclarse con un alto valor añadido, pueden tratarse mediante recuperación energética y/o co-procesado en la fabricación de cemento", explica Julius-Philipp.
Actualmente, Vattenfall emplea procesos de reciclaje mecánico para convertir el material de las palas en escamas compuestas o rellenos para nuevos productos, mientras que la pirólisis, un proceso de reciclaje térmico, permite recuperar las fibras y otros materiales secundarios.
Pero la tecnología no es el único desafío. "Las palas desmanteladas no llegan en un flujo constante y previsible, lo que dificulta que las soluciones de reciclaje puedan escalar económicamente", añade Julius-Philipp.
A medida que la primera generación de grandes parques eólicos europeos vaya llegando al final de su vida útil en los próximos años, más palas se retirarán, lo que aumentará la necesidad de soluciones "escalables, rentables y de bajo consumo energético", añade.
La UE aún no ha impuesto una prohibición de llevar a vertederos las palas retiradas. Solo Austria, Finlandia, Alemania y los Países Bajos cuentan con vetos nacionales vinculantes, y WindEurope está presionando ahora a Bruselas para que ese compromiso sea jurídicamente obligatorio en todos los Estados miembros.
"Lo que hace falta ahora es un marco regulatorio que permita escalar las cadenas de valor circulares y los materiales secundarios", afirma Julius-Philipp, que confía en que la futura Ley de Economía Circular de la Comisión Europea, cuya propuesta se espera para finales de este año, ayude a proporcionarlo.
Diseñadas para reciclar: ¿el futuro de las palas de los aerogeneradores?
Cada vez más, los fabricantes tienen en cuenta el final de la vida útil al diseñar las palas de los aerogeneradores.
Un ejemplo son las RecyclableBlades de Siemens Gamesa, que se utilizan en el parque eólico marino Hollandse Kust Zuid (HKZ) de Vattenfall en los Países Bajos.
Estas palas emplean un tipo de resina que se disuelve en una solución ligeramente ácida a baja temperatura. Esto separa la resina del resto de materiales de la pala, como la fibra de vidrio, la fibra de carbono, el plástico, la madera y el metal, sin afectar de forma significativa a sus propiedades, lo que permite un uso más amplio de los materiales reciclados en nuevos productos de alta calidad.
"Aunque las palas reciclables todavía no se han adoptado de forma generalizada, vemos un creciente énfasis en desarrollar tecnologías que permitan un reciclaje más eficiente de las palas y ayuden a conservar el valor y la calidad de los materiales recuperados", concluye Julius-Philipp.