Esta medida excepcional llega en plena cooperación militar entre Argelia y Níger, tras el intento de golpe de Estado frustrado en agosto.
El Consejo de la Nación argelino (la cámara alta del Parlamento) ha aprobado este domingo por unanimidad la propuesta de enviar una unidad del Ejército Nacional Popular a Níger, en una sesión extraordinaria a puerta cerrada.
Según la agencia 'AFP', los miembros presentes, 148 de los 174 que integran la cámara, han votado a favor de la medida, que tiene por objetivo "proteger las instalaciones energéticas en Níger", en particular los proyectos petroleros de la compañía estatal Sonatrach.
La decisión está ahora a la espera del visto bueno de la Asamblea Popular Nacional, la cámara baja del Parlamento, que tenía previsto votar el texto en la tarde de este domingo, ya que el artículo 91 de la Constitución argelina establece que cualquier envío de tropas al extranjero debe contar con el respaldo de dos tercios de los miembros de cada cámara.
Por el momento, las autoridades no han precisado el tamaño del contingente que está previsto desplegar ni la fecha de inicio de su misión, mientras insisten en que su presencia será limitada y se destinará exclusivamente a proteger las inversiones argelinas.
Cooperación militar en aumento
La decisión llega en un contexto de rápido acercamiento político y militar entre Argelia y Níger, que comparten una frontera desértica de 960 kilómetros, tras varios meses de tensión diplomática y en un momento en que la región del Sahel afronta ataques recurrentes de grupos armados y redes de delincuencia transfronteriza.
El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, allanó el camino para este paso el 3 de octubre, cuando afirmó en un discurso televisado la disposición de su país a defender a Níger, y dijo: "Protegeremos Níger cueste lo que cueste", acusando a países que no nombró de conspirar contra ella.
Antes de ello, Argelia había proporcionado ayuda militar a Niamey, que incluyó cuatro helicópteros y equipamiento militar en agosto, antes de enviar cuatro cazas Sujói Su-30, acompañados por un avión cisterna, para respaldar a las autoridades nigerinas tras un intento de golpe de Estado frustrado ese mismo mes.
La cooperación se intensificó en octubre, con dos visitas del ministro de Defensa de Níger, Salifou Modi, a Argelia, en las que se reunió con Tebboune y con el jefe del Estado Mayor del Ejército, Saïd Chengriha.
De aquellos contactos salió la firma de un protocolo de cooperación militar, cuyos detalles no se han difundido íntegramente, mientras Chengriha aseguró la disposición de su país a reforzar las capacidades militares y de seguridad de Níger.
Proyectos de petróleo y gas
Los intereses económicos ocupan un lugar central en la iniciativa argelina, en particular a medida que se expanden las inversiones de Sonatrach en Níger a través de su filial internacional SIPEX, que gestiona proyectos en el campo petrolífero de Kafra, en el norte del país, a unos 85 kilómetros de la frontera argelina.
La empresa inició el 13 de agosto las operaciones de perforación de uno de sus pozos en la zona, dentro de un proyecto cuyas reservas de crudo, según estimaciones citadas por la agencia Anadolu, superan los 2.500 millones de barriles, lo que lo convierte en una de sus inversiones más relevantes fuera de Argelia.
Los intereses argelinos van más allá del sector petrolero en sentido estricto, ya que Níger constituye un corredor estratégico para el proyecto del "gasoducto transahariano", que se extiende a lo largo de más de 4.000 kilómetros para llevar el gas de Nigeria a Europa pasando por Níger y Argelia.
Argelia inició en junio el trabajo en el tramo que discurre por su territorio y también inauguró una central eléctrica de 40 megavatios para suministrar energía a Niamey y a las zonas circundantes.
Tebboune ha vinculado los movimientos militares con los intereses económicos, al recordar los acuerdos firmados por su país con Níger en los sectores del petróleo, la minería y otros ámbitos, y advertir de la existencia de actores que buscan socavar esos proyectos.
Un giro histórico en la política argelina
Analistas consideran que la decisión va más allá de la protección de las instalaciones petroleras y refleja un cambio en el enfoque argelino ante las crisis regionales, después de décadas en las que el país ha privilegiado la diplomacia y el diálogo y se ha mostrado reticente a intervenir militarmente fuera de sus fronteras.
En este contexto, Jeff Porter, analista del grupo 'North Africa Risk Consulting', ha señalado que la medida encarna un giro en la política argelina, y ha apuntado que el diálogo y el derecho internacional, dos herramientas tradicionales de la influencia de Argelia, han perdido eficacia en el actual escenario global, lo que ha llevado al país a adoptar una presencia sobre el terreno más directa.
Este acercamiento llega después de una crisis diplomática que estalló en 2025, cuando Argelia derribó un dron procedente de Mali, un incidente que llevó a Níger, junto con Mali y Burkina Faso, a llamar a consultas a sus embajadores en Argelia.
Desde entonces, las relaciones entre ambos países han mejorado de forma gradual, hasta desembocar en un refuerzo de la cooperación en materia de seguridad y economía.
Desde julio de 2023 Níger está gobernado por una junta militar encabezada por el general Abdourahmane Tiani, que derrocó al presidente electo Mohamed Bazoum, detenido desde entonces, mientras el país sigue enfrentándose a una situación de inestabilidad y a ataques armados constantes.