Última hora
This content is not available in your region

¿Proteccionismo en la UE? No, gracias.

euronews_icons_loading
¿Proteccionismo en la UE? No, gracias.
Tamaño de texto Aa Aa

Con la ayuda del ISEG

Benjamin nos pregunta desde Saint-Etienne, en Francia: “¿Sería posible poner en marcha en las fronteras de Europa un proteccionismo compatible con las reglas de la Organización Mundial del Comercio?”

Le responde Viviane de Beaufort, Profesora en el ESSEC y Directora del Centro Europeo para el Derecho y la Economía: “La idea de proteccionismo económico a escala europea es una aberración económica y una imposibilidad jurídica. Pero sí que existe, en cambio, un margen de maniobra para accionar algunos mecanismos e intentar restaurar una competencia en condiciones más leales.

Aberración económica, porque el mercado interior europeo se ha desarrollado estos últimos años gracias a que es un mercado abierto. Europa necesita mantener su mercado abierto porque depende de un cierto número de importaciones cruciales de materias primas y de energía, pero también en términos de inversión.

En cuanto a las exportaciones, a día de hoy las grandes empresas francesas y europeas y las pequeñas y medianas empresas alemanas viven gracias a sus exportaciones a los mercados exteriores. Así que cerrar el mercado es simplemente asfixiarnos.

En lo que respecta al aspecto jurídico, somos socios desde la firma del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio y después, con la Organización Mundial del Comercio, y eso exige respetar unas ciertas reglas.

Además, existe el fenómeno de la globalización, con el auge de los países emergentes, la dominación todavía clara del dólar estadounidense, las devaluaciones competitivas de la moneda china que nos dejan en unas condiciones de competencia difíciles.

¿Qué puede hacer Europa en este contexto? Existen un conjunto de instrumentos jurídicos como el principio de preferencia comunitaria que no utilizamos muy a menudo. Eso quiere decir: en caso de productos equivalentes, escoger el alemán o el polaco en vez del chino.

Y hay instrumentos jurídicos sobre los que podemos trabajar, que existen y son aceptables para la OMC, como la lucha contra las falsificaciones, y contra las subvenciones porque cuando las empresas de terceros países están subvencionadas, pueden hacer competencia desleal, vendiendo a precios inferiores al costo, sin problema en nuestros mercados. Luego está la cuestión de la apertura de los mercados públicos internacionales y la de la legislación de las inversiones internacionales directas. En definitiva, hay margen de maniobra.

Así que nada de proteccionismo: Hay que hacer nuestras empresas más competitivas.

¿Y eso cómo lo hacemos? Se trata de desarrollar una política industrial a nivel europeo y no a nivel nacional, de invertir en I+D, de desarrollar el derecho de propiedad intelectual. Y esto incluye también la adopción de una patente europea. Después de 20 años de trabajo en este sentido, Europa tiene aún camino por delante.

Si usted también desea plantear una pregunta, pinche aquí.