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La importancia de llamarse Macedonia

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La importancia de llamarse Macedonia

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Después de un largo periodo de letargo, las negociaciones sobre la disputa por el nombre de la antigua República yugoslava que se autodenomina Macedonia y Grecia dan nuevas señales de vida. 

A principios de diciembre, representantes de Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia, su nombre oficial y provisional, se sentaron en torno a la misma mesa bajo los auspicios de Naciones Unidas para intentar acercar posiciones hacia un acuerdo que podría desbloquear las puertas del acceso a una de las instituciones más poderosas del mundo. 

Estos días los dos vecinos vuelven a sentarse en la misma mesa con la mediación de la ONU. 

El debate sobre el nombre de Macedonia, reivindicado por Grecia como parte de su legado histórico y su identidad, ha mantenido unos dos millones de personas fuera de la posibilidad de acceder a la OTAN y la Unión Europea. La Antigua República Yugoslava de Macedonia tiene asiento en las Naciones Unidas pero bajo un nombre provisional que se parece más a una lección de historia que a un verdadero nombre. 

Escribir y reescribir la historia

El partido socialdemócrata SDSM, en el Gobierno de Skopje desde la primavera ha mostrado buena voluntad para cambiar algunos de los aspectos que bloquean el conflicto con Grecia.  

El macedonio más famoso de la historia, Alejandro Magno, fue reclamado agresivamente por el anterior gobierno de la ARYM, nacionalista, liderado por Nikola Gruevski. 

Los libros de texto escolares se reescribieron para ensalzar los lazos entre el imperio de la antigüedad y la república moderna y se erigieron estatuas en las plazas para asegurarse de que el mensaje llegaba a los visitantes. Estas iniciativas fueron percibidas por Atenas como un "robo histórico". "Esta práctica irrita mucho a Grecia" dijo el viceministro de Exteriores griego Yannis Valinakis en 2009. "Demuestra la falta de voluntad y de respeto de Skopje". 

El nuevo primer ministro Zoran Zaev ha indicado que está dispuesto a cambiar la linea agresiva de su predecesor.

"Macedonia no tiene el derecho exclusivo a reivindicar el legado de Alejandro Magno. La historia no nos pertenece solo a nosotros, también a Grecia y a muchos otros países" declaró recientemente.

Volviendo a la cuestión del nombre...

El debate sigue abierto. "Alta Macedonia", "Macedonia del Norte" y "Nueva Macedonia" son opciones que se han manejado, aunque un alto responsable macedonio aseguró a euronews que son simples especulaciones de la prensa basadas en propuestas anteriores. 

En cualquier caso, el líder del derechista "Griegos Independientes" (ANEL) Panos Kammenos ha puesto recientemente negro sobre blando que se oponen a cualquier inclusión del término Macedonia en el nuevo nombre. (Hay que señalar que Macedonia es también una provincia griega). 

"Durante una reunión de líderes griegos en 1992 se acordó que el uso de la palabra "Macedonia" era un tabú para Grecia. Cambiar esta posición requiere una nueva reunión organizada por el actual presidente" recordó Kammenos en una reunión de su partido en Salónica. Kammenos es además ministro de defensa del Gobierno de Alexis Tsipras. 

Sea como fuere, la intransigencia sobre el nombre es visible a ambos lados de la frontera. 

En la Antigua República Yugoslava de Macedonia la ciudadanía tiene muy presente la memoria histórica de que su país ya ha modificado la Constitución y la bandera frente a la presión griega con pocos beneficios. La demanda griega de que el cambio de nombre se refleje internacionalmente y a nivel doméstico obligaría a celebrar un referéndum lo cual deja poco margen de maniobra al Gobierno, por mucha voluntad que le ponga. 

Por si fuera poco, hay un creciente sentimiento euroescéptico. Aunque las cifras siguen siendo superiores a las de muchos países miembros, el sentimiento de apoyo a la Unión Europea ha caído un 15% en cinco años.

Todos ganadores

A pesar de todo, resolver la disputa del nombre sería una clara victoria tanto para Skopje como para Atenas, según David L. Phillips, director del Programa de Construcción de la Paz y Derechos del Instituto para el Estudio de los Derechos Humanos de la Universidad de Columbia. 

"Grecia se beneficiaría económicamente de unas buenas relaciones vecinales, el primer ministro Alexis Tsipras ganaría respeto y prestigio como líder fuerte y la ARYM se beneficiará de la integración en las instituciones euro atlánticas" escribía hace poco en el periódico griego Kathimerini.

En este punto de las negociaciones ambas partes se están esforzando para crear una atmósfera abierta a una discusión constructiva antes de abordar el espinoso asunto del nombre. Nikos Kotzias, ministro griego de Exteriores, ha calificado el año 2018 como un punto de inflexión. Ambos países celebran elecciones en 2019 así que el tiempo apremia para que las dos partes alcancen una propuesta. 

Pro el momento la ARY de Macedonia se está preparando para presentar un informe positivo sobre sus progresos durante la reunión de la UE sobre los Balcanes en primavera, y espera recibir una invitación para unirse a la OTAN en verano.

Todos los progresos, por supuesto, dependen de los avances en la resolución de la disputa sobre el nombre. 

Irene Dominioni para euronews