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Rusia 2018: conoce a los Superfans

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Rusia 2018: conoce a los Superfans

Rusia 2018: conoce a los Superfans
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Pueden viajar miles de kilómetros y gastar miles de euros, todo para apoyar a su equipo. Hablamos con algunos de los hinchas más fervorosos de las selecciones de Europa (y más allá). Nos cuentan por qué y cómo consiguen estar ahí… siempre.

Rusia, Eduard Latypov: “Todavía tenemos fe y creemos en los milagros”

El Superfan Eduard Latypov viene de San Petersburgo y es el líder del club de fans Russia Unites. Actualmente realiza los últimos preparativos para apoyar a su equipo en el Mundial.

“Comenzamos en 2013 con el campeonato de hockey en Finlandia, y después seguimos con el Mundial de Brasil en 2014 y los campeonatos de Europa que se realizaron en 2016”, cuenta este hincha a Euronews.

Su club de fans está compuesto por 3.000 aficionados, de los cuales aproximadamente la mitad son mujeres. Deben financiarse los viajes ellos mismos, ya que su organización es no gubernamental, no comercial y no política.

“Nosotros mismos nos financiamos y también vendemos productos para sacar dinero. Nos hicimos con una licencia de la FIFA para una tienda en San Petersburgo”, explica Latypov.

Al club de fans le gusta trabajar cerca de otros hinchas, inventando nuevos cánticos y creando pancartas para mostrar en el estadio.

Latypov cuenta también que los integrantes llevarán una camisa sin mangas a rayas azul marino para tener un uniforme “simbólico”. “Los jugadores del equipo de Rusia también la llevarán puesta en el terreno de juego”, dijo.

Con respecto a los casos de dopaje de la selección rusa durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang, Latypov asegura que “es triste que todos los equipos tengan que ser castigados por casos aislados”.

En este Mundial, Latypov visitará Petersburgo y Moscú, pero también Kazán, Kaliningrado y Sochi, sin perder la fe en su equipo: “A pesar de que Rusia no está entre las favoritas, todavía tenemos fe y creemos en los milagros. Milagros como el del equipo de hockey de Alemania en los últimos Juegos Olímpicos, el cual llegó a la final. ¿Por qué nuestro equipo de fútbol no puede hacer lo mismo?”.

Alemania, Armin Hollensteiner: “Ninguna distancia es demasiado grande”

Este próximo 11 de junio, Armin Hollensteiner se irá de viaje una vez más, esta vez al Mundial de Fútbol de Rusia. Pero en vez de tomar el avión, Hollensteiner viajará por tierra, en un coche que bautizó ‘el búfalo’.

Para este hincha, esto es algo normal. De hecho, ya hizo algo similar en el último campeonato de Europa y en el último Mundial de Fútbol. Cuando viajó hasta Sudáfrica, pasó unos tres meses en la carretera. En 2014, mandó su ‘búfalo’ hasta México, desde donde condujo por toda América Central y América del Sur hasta llegar a Brasil junto a su esposa.

“Los resultados determinan el trayecto”, nos cuenta Armin, que ya tiene los primeros tres viajes definidos: Moscú, Sochi y Kazán.

En total, Armin estima que recorrerá 12.000 kilómetros. Desde Kiel, tomará el ferry hasta Lituania y después de Riga hasta Moscú, donde el equipo jugará su primer partido.

Para Armin, asistir a los partidos del equipo alemán se convirtió en una tradición desde la Eurocopa de 1996. Después, en 2010, surgió la idea de combinar las dos grandes pasiones de este Superfan: los campeonatos y los viajes.

Pero este aficionado de 58 años no está solo. También lo acompañan amigos durante algunos tramos de su viaje. Su mujer también decidió unirse, ya que ella también comparte las mismas pasiones. Armin también tiene previsto reunirse con muchos otros aficionados al fútbol durante el viaje.

Este Superfan ha sido invitado a varios eventos, y allí ha podido conocer a Giovanni Elber y Oliver Bierhoff.

Armin no se preocupa sobre las posibilidades que tiene Alemania de ganar el Mundial y afirma que los campeonatos son una “cuestión de suerte”.

“Si nos va bien en la fase de grupos entonces tengo esperanzas”, nos dice Armin. De caer a las primeras de cambio, Armin cogerá su ‘búfalo’ y volverá por donde ha venido a su ciudad natal, Bielefeld.

España, Manolo el del Bombo: “El fútbol me apasiona”

Lleva 36 años siguiendo a España con su tambor. El Superfan español Manolo el del Bombo, de 69 años, es toda una leyenda. Hasta tiene su propia página web. No solo posee su propio bar en Valencia y un “Museo del Fútbol”, sino que también cuenta con el apoyo de toda la Federación Española de Fútbol, quien le financia los viajes, los alojamientos y los ingresos a los estadios.

Este Superfan comenzó siguiendo a equipos como el Huesca, el Zaragoza y el Valencia. En el Mundial de España del 82 comenzó a apoyar a la selección nacional, hasta hoy en día.

Uno de los momentos más dramáticos para este hincha sucedió el año pasado, cuando su tambor fue robado. Afortunadamente para Manolo, el bombo apareció rápidamente.

Durante este Mundial, Manolo el del Bombo afirma que estará presente en todos los partidos de España, “si tengo salud para ello”.

No obstante, esta vez podría haber un pequeño problema cuando intente ingresar a los estadios con su mítico tambor. Las medidas de seguridad son cada vez más estrictas y su instrumento podría provocar algunas sospechas. No lo sabrá hasta el último minuto.

Acerca de las previsiones de España en este Mundial, Manolo tiene sus dudas: “Hay algunos rivales muy fuertes. Espero que España llegue lo más lejos posible y que lo haga bien. Me encantaría que pudiésemos ser otra vez campeones, pero es complicado. Lo único que espero es que la gente disfrute del juego de la Selección”.

Francia, Fabian: “Cada viaje me parece fascinante”

Para Fabian, hincha francés de 32 años, su primer recuerdo como fan de la selección fue el trágico partido entre Francia y Bulgaria en 1993. Un gol de Kostadinov en los últimos segundos le robó a Francia un lugar en el Mundial de 1994. “Era pequeño, pero recuerdo llorar después del partido”, cuenta el Superfan a Euronews.

Ahora, años después, es parte del club oficial de “Les Bleus”, de “Les Irrésistibles Français” (los franceses irresistibles) y ya ha volado miles de kilómetros para seguir a su equipo.

“Cada viaje me parece fascinante”, comenta Fabian.

Fabian comenzó su locura de Superfan asistiendo a los partidos de su selección en la Eurocopa de 2012. Durante el Mundial de 2014, pasó 15 días en Brasil, el “país del fútbol”. Lo que más le marcó de esta experiencia fue la diferencia entre la cultura del fútbol brasileña y francesa. “El día del partido, todo el mundo se viste de amarillo, y todos, mayores y pequeños, ven el partido”.

A pesar de haber realizado todos estos viajes, el mejor recuerdo de Fabian como hincha de Les Bleus sigue siendo un partido local. En noviembre de 2013, el equipo francés necesitaba ganar a Ucrania con un 3-0 para clasificarse al Mundial de Brasil. Así fue finalmente, y el Stade de France se llenó de alegría. “Fue increíble, el ambiente fue único, nunca vi algo igual”, recuerda nuestro Superfan francés.

Para Fabian, Francia es uno de los pocos equipos que tienen grandes posibilidades de ganar este año. “Tenemos un equipo joven, pero también contamos con la experiencia de la Eurocopa de 2018 en Francia”. El Superfan espera que su equipo logre llegar al menos a semifinales, derrotando si es posible a los mejores equipos: “Así nadie podrá decir que lo tuvimos fácil”.

Además, Fabian confía plenamente en el entrenador del equipo, Didier Deschamps: “Yo también juego al fútbol y sé cómo funciona. Deschamps conoce a los jugadores, tanto dentro como fuera del campo. Conoce al grupo. Confío en él”.

Inglaterra, Dan Lawson: "Más que un Superfan, yo diría que soy un fan estúpido”

Dan Lawson es un hincha de Inglaterra, residente en los Estados Unidos, que no puede evitar volver a Europa una y otra vez para ver a su selección.

Este peculiar aficionado, que creció en Farnborough, al sur de Inglaterra, se mudó al otro continente hace seis años. El joven de 28 años comenzó una nueva vida en Nueva Jersey como entrenador de fútbol, pero le ha costado mucho dejar de apoyar a Inglaterra.

Desde el 2014, no solo ha volado de vuelta a Europa para jugar unos 15 partidos, sino que también siguió a su equipo durante toda la Eurocopa en 2016.

"Más que un Superfan, yo diría que soy un fan estúpido, aunque solo sea por el dinero que gasto y todos los viajes que hago", cuenta Dan a Euronews. "Personalmente no puedo dejarlo. Mi mujer cree que estoy loco y me ruega que lo ahorre para comprar una casa y gastar dinero en otras cosas […] Tengo un par de amigos que han dejado el país y creo que ellos me entienden”.

Lawson dijo que ha acumulado miles de millas aéreas y afirma que gastará 5.700 € en tan solo llegar a Rusia para asistir al Mundial de Fútbol este verano. Sin embargo, confiesa que ni siquiera piensa en ello.

Para el hincha de la selección inglesa, no hay manera de explicar lo que lo motiva a hacer todo por su equipo nacional. “Es sólo la emoción porque normalmente, el fútbol no es genial. Normalmente, ¡el fútbol es lo menos divertido de estos viajes!”.

Lawson explica que lo que más disfruta es conocer nuevas culturas y fans con “ideas similares”. Y aunque intenta controlar su afición, las ganas de viajar son mucho más grandes: “Me arrepentí de haber ido muchas veces. La mayoría de las veces. Pero sigo volviendo. Después de la Eurocopa dije que no iría a Rusia. Pero cuanto más se acerca, me es imposible controlar esa eterna esperanza del hincha inglés”.

Portugal, Nuno Gonçalves: “El objetivo es no volver a casa antes que los otros”

Nuno empezó a seguir a la selección de Portugal en el Campeonato Europeo de 2004. Evidentemente, el hecho de que se jugara en Portugal lo emocionó aún más.

“Después de eso he estado yendo a todas las Eurocopas y Mundiales” afirma este Superfan a Euronews.

Nuno viaja acompañado de un grupo de amigos que ha ido creciendo desde 2004, incluyendo dos de los miembros de su banda musical, The Gift.

Estos viajes le han hecho vivir momentos inolvidables. “El mejor momento que tuve con la selección ni siquiera fue el gol de Eder (que le dio el título europeo a Portugal en 2016). El mejor fue el partido contra Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de 2006, donde Ricardo (portero) detuvo tres penaltis y Cristiano marcó el gol que nos llevó a las semifinales. El momento en el que señala el cielo es inolvidable”, destaca Nuno.

La mayor decepción para este Superfan fue la siguiente semifinal contra Francia en 2006. “Lloré hasta que se me acabaron las lágrimas y fui el último en salir del estadio. Estaba devastado. Era nuestra mayor oportunidad para ser campeones del mundo”, lamenta Nuno.

Su historia más divertida también ocurrió en el Mundial de 2006. En pleno partido contra Holanda, en los octavos de final, sintió vibrar su teléfono móvil, pero no le dio mucha importancia y siguió observando el encuentro. Pero después, recibió docenas de mensajes: había aparecido en la televisión, completamente eufórico, apoyando a su equipo. “Ni siquiera cuando The Gift ganó un premio MTV en 2005 recibí tantos mensajes”, se divierte el músico.

En Rusia, Nuno planea ir a todos los partidos de Portugal. Tiene entradas para los dos primeros partidos, y después… bueno, ya se verá.

Para este Superfan, el objetivo en este tipo de campeonatos siempre es el mismo: no volver a casa antes que los demás.

Egipto, Muhammad Ibn Nofal: “No me importa cuánto tarde en llegar mientras aguante todo este largo viaje”

Este Superfan no es un aficionado cualquiera. Muhammad Ibn Nofal tiene 24 años, y ni siquiera había nacido la última vez que su equipo se clasificó para el Mundial de Italia en 1990. Hoy, tiene la suerte de ser parte de una afortunada generación que podrá ver a su país jugar un Mundial.

Para viajar a Rusia, Muhammad escogió un medio de transporte un poco peculiar: irá en bicicleta desde El Cairo hasta Moscú. Durante todo un mes, este hincha se entrenó como ciclista para poder realizar este gran desafío.

"Siempre he sido un apasionado del fútbol. También me encanta viajar, conocer culturas diferentes y gente nueva. Así que decidí hacer las dos cosas a la vez", cuenta este Superfan a Euronews.

Su viaje a Moscú no es el primero de este estilo que realiza. El año pasado, siguió a la selección de su país cruzando los desiertos de África durante la Copa Africana de Naciones.

Para este Mundial, Muhammad y su bicicleta atravesarán tres continentes diferentes y más de cinco países, incluyendo lugares en guerra y zonas de desastre como Siria. Sin embargo, nada disuade a Muhammad.

"Aunque las autoridades egipcias me aconsejaron que no lo hiciera, hice algunas búsquedas en internet y leí los comentarios de muchos compañeros ciclistas que pasaron por rutas en Siria y dijeron que era seguro viajar por ellas”, explica el Superfan.

A diferencia de los ciudadanos de la mayoría de los países europeos y occidentales, los egipcios necesitan tener visados para ingresar a casi todos los países. Tramitar todos los papeles fue una difícil misión para este joven ambicioso.

Tanto el Ministerio de Deportes como el de Asuntos Exteriores de su país le ayudaron con estos temas, sin embargo, no se le otorgó ayuda financiera.

A falta de dinero, buena es la creatividad. Muhammad escribe artículos sobre los lugares que visita y los vende a diferentes webs egipcias. Además, utiliza el ‘couchsurfing’ para conseguir alojamiento gratuito en todas las ciudades de su recorrido.

"Hago lo que puedo para evitar el cansancio. No me importa cuánto tarde en llegar mientras aguante todo este largo viaje. Nunca hago ciclismo durante más de tres días consecutivos sin descansar un día antes", añade el Superfan.

Por el momento, Muhammad solo logró conseguir entradas para el partido inaugural de Egipto contra Uruguay este 15 de junio, gracias a la ayuda de la Asociación Egipcia de Fútbol. Sin embargo, este joven hará todo lo posible por encontrar entradas para el resto de los partidos. Para este Superfan, todo este esfuerzo merece la pena. Lo que sea por apoyar a los Faraones.