La subida del petróleo y el gas tras la guerra contra Irán reabre el debate sobre la dependencia energética. La ONU advierte de que apostar por renovables es "más barato, seguro y rápido" que prolongar la era de los combustibles fósiles.
"La dependencia de los combustibles fósiles está desgarrando la seguridad y la soberanía nacionales y las está sustituyendo por sumisión y costes al alza", advierte Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), mientras arranca en Bruselas la Green Growth Summit.
Los precios de la electricidad y del gas se han disparado desde el inicio de la guerra contra Irán el 28 de febrero, dejando al descubierto la vulnerabilidad de los países que siguen dependiendo de las importaciones de combustible de Oriente Medio. Gran parte de esta volatilidad se debe a los ataques de Irán contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, un paso de 38 km por el que transita alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.
Pese a que el año pasado, por primera vez, las renovables superaron a los combustibles fósiles, Stiell sostiene que Europa depende de las importaciones de combustibles fósiles más que casi cualquier otra gran economía.
Algunos países, como España, están soportando mejor que otros el impacto gracias a sus inversiones en energía verde. Desde 2019, España ha duplicado su capacidad eólica y solar. Como resultado, el precio de su electricidad está mucho menos condicionado por el coste siempre cambiante del gas.
"Las renovables cambian las reglas del juego", continúa Stiell. "Permiten a los países blindarse frente a las turbulencias globales... La luz del sol no depende de estrechos marítimos vulnerables. El viento sopla sin necesidad de enormes escoltas navales pagadas por los contribuyentes".
La cumbre de hoy reúne a ministros europeos de clima y medio ambiente, empresas, inversores y otros actores con el objetivo de acelerar la transición hacia una economía sostenible y baja en carbono. También está previsto que los ministros de Energía de la UE se reúnan hoy más tarde en Bruselas.
"Más barata, más segura y más rápida" que los combustibles fósiles
Llamamientos similares a redoblar la apuesta por las renovables se produjeron tras la invasión rusa de Ucrania, que hizo dispararse los precios de la energía en 2022. Sin embargo, varios países europeos se apresuraron a asegurarse nuevos suministros de combustibles fósiles, reabriendo centrales de carbón y firmando contratos de gas natural licuado a largo plazo con Estados Unidos y los países del Golfo que consolidan la dependencia de los combustibles fósiles durante años.
Entonces, los críticos advirtieron de que Europa estaba sacando la lección equivocada. Ahora, con una segunda crisis energética en tres años, algunos temen que se repitan los mismos errores. "Algunas respuestas a la crisis de los combustibles fósiles, increíblemente, defienden apostar aún más por la causa del problema y frenar el cambio hacia la energía renovable, a pesar de que es claramente más barata, más segura y llega al mercado más rápido. Es una idea completamente delirante", afirma Stiell.
Las grandes empresas de combustibles fósiles ya han sido acusadas de aprovecharse del conflicto, después de que el precio del petróleo se disparara hasta los 100 dólares (unos 86,53€) por barril. Antes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, el crudo Brent, referencia mundial para los precios del petróleo, se movía en una horquilla de entre 60 y 70 dólares (52-60€) por barril.
El 11 de marzo, decenas de países, entre ellos la mayor parte de Europa, acordaron liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia para hacer frente a la escasez de suministro y a los precios disparados. Pese a ser una cifra récord, equivale solo a unos cuatro días de suministro mundial.
Un informe publicado la semana pasada por el órgano consultivo independiente Climate Change Committee (CCC) subrayaba los beneficios económicos de la transición ecológica. Concluía que alcanzar el objetivo de emisiones netas cero del Reino Unido para 2050 costaría menos que un solo futuro shock de precios de los combustibles fósiles.
"Lo que la mayoría de los votantes pide, la acción climática lo ofrece"
La estabilidad de los precios en tiempos de conflicto es solo uno de los beneficios de invertir en renovables. Abandonar los combustibles fósiles que calientan el planeta frenaría la aceleración de los fenómenos meteorológicos extremos y mejoraría la salud pública.
"En estos momentos se habla mucho de populismo. Pero la realidad es que lo que la mayoría de los votantes está pidiendo, la acción climática lo ofrece a gran escala", sostiene Stiell.
"Las energías renovables y la resiliencia mantienen las facturas a raya y crean muchos más puestos de trabajo. Eliminar la contaminación por combustibles fósiles limpia el aire, mejora la salud y la calidad de vida". Solo el verano pasado, los extremos climáticos costaron a Europa al menos 43.000 millones de euros en pérdidas económicas.
Mientras tanto, cumplir el objetivo de reducción de emisiones de la UE para 2040 se estima que impulsará la economía un dos por ciento, pese a las críticas por las 'lagunas' de los créditos de carbono que, según los expertos, debilitan su liderazgo climático. "Una dependencia sumisa de las importaciones de combustibles fósiles condenará a Europa a pasar eternamente de una crisis a otra, con los hogares y las industrias pagando literalmente la factura", afirma Stiell.