Un jurado de Los Ángeles determinó que las prácticas de las empresas tecnológicas causan trastornos mentales entre los jóvenes. Meta ha sido declarada culpable de poner en peligro a menores por segunda vez en dos días y se enfrenta a una multa de cientos de millones de dólares.
Un tribunal de Los Ángeles ha condenado a Meta y Google por crear deliberadamente en los jóvenes una adicción a sus productos, Instagram y YouTube, causante de trastornos mentales. La demanda fue interpuesta por una mujer de 20 años que afirmaba que su uso de las redes sociales le había provocado pensamientos suicidas.
"Las empresas tomaron una decisión consciente. No fue un accidente. Y los padres no son responsables, eso está claro. Sabían el daño que estaban causando, evaluaron los riesgos, y aun así no cambiaron su forma de actuar", dijo Julianna Arnold, madre de una niña que se suicidó, en una protesta ante el edificio del tribunal.
Al juicio asistió numeroso público y a una de las vistas acudió Mark Zuckerberg, presidente fundador de Meta. El resultado del proceso judicial podría sentar un precedente para demandas similares en el futuro, que podrían obligar a las empresas de redes sociales a pagar miles de millones de dólares por daños y perjuicios y, a largo plazo, a rediseñar sus productos.
Enormes sumas a pagar por las empresas
El jurado impuso finalmente a Meta y Google una multa de 3 millones de dólares (unos 2,6 millones de euros). Un día antes, en otro juicio, Meta fue multada con 375 millones de dólares (unos 324 millones de euros) por poner en peligro a menores.
También en ese caso, varios padres que habían perdido a un hijo lo hicieron público. La hija de Deb Schmill fue violada por un hombre al que conoció en internet y luego se publicaron en la red vídeos sexuales suyos.
"Estos dos traumas la llevaron por una pendiente resbaladiza. Buscaba una cura para su dolor y descubrió que, estuviera donde estuviera, podía entrar en internet en cualquier momento y conseguir drogas, hacer que se las enviaran o quedar con alguien para conseguirlas. Un día consiguió un medicamento que estaba mezclado con fentanilo y murió", relató la historia de su hija Becca. Un portavoz de Meta declaró que no están de acuerdo con el veredicto y que lo recurrirán.