Trabajadores habrían revisado supuestamente vídeos e imágenes sensibles con desnudos y datos bancarios, entre otros, grabados por las gafas inteligentes con IA de Meta.
Meta se enfrenta a una nueva demanda por las preocupaciones de privacidad relacionadas con sus gafas inteligentes con IA. Se produce después de que los diarios suecos 'Svenska Dagbladet' y 'Göteborgs-Posten' (GP) publicaran recientemente que empleados de una empresa subcontratada con sede en Kenia habían estado revisando grabaciones privadas captadas a través de las gafas inteligentes de los clientes.
Entre ese material había contenido sensible como desnudos, personas usando el baño, escenas de sexo, datos de tarjetas bancarias, mensajes privados y chats. El organismo británico de control de datos, la Information Commissioner's Office, decidió abrir una investigación, lo que posteriormente dio lugar a una demanda en Estados Unidos presentada por los demandantes Mateo Canu, de California, y Gina Bartone, de Nueva Jersey, representados por el bufete Clarkson Law Firm, especializado en casos de interés público. La demanda en Estados Unidos sostiene que Meta ha incurrido en publicidad engañosa y ha ignorado las leyes de protección de datos.
Según la demanda, la publicidad de las gafas inteligentes con IA de Meta utiliza eslóganes como "diseñadas para la privacidad, tú tienes el control", lo que lleva a los usuarios a confiar en que sus momentos íntimos y sus datos quedan a salvo de miradas ajenas.
También denuncia que Meta no incluye ningún aviso que indique lo contrario. De forma similar, el socio fabricante de las gafas, Luxottica of America, también figura en la demanda por actuaciones contrarias a las leyes de protección de los consumidores.
Sin embargo, las condiciones de servicio de la IA de Meta en el Reino Unido (fuente en inglés) sí mencionan la revisión humana. Una versión (fuente en inglés) de esa política se aplica también a Estados Unidos y señala que "En algunos casos, Meta revisará tus interacciones con las IA, incluido el contenido de tus conversaciones o mensajes con las IA, y esta revisión podrá ser automatizada o manual (humana)".
La empresa subcontratada en cuestión es Sama, una compañía de anotación de datos con sede en Nairobi, donde los trabajadores entrenan manualmente sistemas de IA describiendo, etiquetando y evaluando la calidad de imágenes. 'Euronews Next' se puso en contacto con Meta para recabar su versión, pero no obtuvo respuesta antes de la publicación de este artículo.
Preocupación por la privacidad de imágenes y datos sensibles
Aunque Meta asegura que normalmente difumina los rostros en las imágenes, las fuentes consultadas por 'Svenska Dagbladet' subrayan que ese sistema no funciona siempre. "Lo vemos todo, desde salones hasta cuerpos desnudos", afirmó uno de los trabajadores de la subcontrata.
Según Meta, en ocasiones los trabajadores subcontratados deben revisar el contenido de los clientes, incluidas imágenes y vídeos, para mejorar la experiencia de uso de las gafas inteligentes. Sin embargo, el gigante tecnológico sostiene que se toma muy en serio la privacidad de sus usuarios. "Las gafas Ray-Ban Meta te ayudan a usar la IA sin manos para responder preguntas sobre el mundo que te rodea", señaló Meta en un comunicado recogido por TechCrunch.
"Cuando las personas comparten contenido con Meta AI, a veces recurrimos a subcontratas para revisar esos datos con el fin de mejorar la experiencia de los usuarios, como hacen muchas otras empresas. Tomamos medidas para filtrar esos datos y proteger la privacidad de las personas, así como para evitar que se revisen informaciones que permitan identificarlas". La preocupación por estas tecnologías de 'vigilancia de lujo' ha aumentado de forma notable en los últimos años.