La primera ministra de Italia, que habló ante la asamblea de Confindustria, criticó a la Unión Europea por sus "demasiadas normas" y por regirse por un enfoque "ideológico".
"La principal y enorme fragilidad que nos afecta de cerca es la configuración actual de la Unión Europea, un gigante burocrático que con demasiada frecuencia ha sacrificado la competitividad y el crecimiento en aras de enfoques ideológicos y tecnocráticos". Así lo afirmó la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en su intervención ante la asamblea de Confindustria el martes.
La líder del partido Hermanos de Italia tomó la palabra en el Centro de Congresos La Nuvola, en Roma, ante un auditorio especialmente numeroso, en el que estaban presentes, entre otros, el presidente de la República, Sergio Mattarella, y el presidente del Senado, Ignazio La Russa.
"Lo digo más allá de las formalidades, creo que la presencia hoy del jefe del Estado recuerda a toda la nación, una vez más, la importancia del papel que desempeña la industria italiana, no solo desde el punto de vista económico, sino también histórico, identitario, cultural y de prestigio", añadió Meloni.
Después se dirigió directamente a la asociación de los industriales y a su presidente, Emanuele Orsini, a quienes elogió por "el trabajo, porque si Italia es universalmente reconocida como la patria de lo bello, de lo bueno y de lo bien hecho, es -como siempre- mérito de nuestras empresas y de los trabajadores".
Las críticas a la UE, demasiadas normas y demasiada burocracia asfixian la iniciativa económica
A continuación llegaron las críticas a las instituciones europeas, a las que, según Meloni, se les ha "ido la mano" con la regulación: "Europa ha sido imparable en su capacidad para multiplicar las normas sobre cada aspecto de la vida común, pero miope cuando se trataba de hacer oír su voz en la vida global".
"Si simplificamos -añadió-, si hacemos más rápidos los procesos administrativos podremos relanzar las inversiones y aumentar las oportunidades de crecimiento. Si la norma es la libertad, todo lo que no esté expresamente prohibido por un interés superior ya protegido debe permitirse sin corsés ni trabas que solo tienen como consecuencia asfixiar la iniciativa económica".
Según la presidenta del Consejo de Ministros, es preciso hacer "menos y mejor" y "luchar para devolver la política al centro de las instituciones europeas", porque "la tarea de la burocracia es acompañar las orientaciones de la política, no sustituirla". "Las síntesis a las que llega la política, incluso tras debates largos y complejos, deben respetarse y aplicarse, no volver a ponerse en cuestión o incluso invertirse".
Meloni y Confindustria piden suspender el sistema ETS
También ha habido críticas al sistema de intercambio de emisiones de CO2 conocido por las siglas ETS (Emissions Trading System) que, según Meloni, constituye "un impuesto paradójico" y que habría que "suspender". En la misma línea se ha manifestado el propio Orsini, para quien la vía de una revisión del mecanismo no es viable "porque sabemos que los tiempos europeos para una reforma eficaz son demasiado largos".
El propio presidente de Confindustria advirtió: "Si en Italia y en Europa no somos capaces de un esfuerzo común perderemos nuestra industria, es decir, el 15% del Producto Interior Bruto y millones de puestos de trabajo". De ahí su propuesta al Gobierno y a los agentes sociales de "trabajar juntos" para identificar medidas capaces de generar 20.000 millones de euros que reinvertir "sin aumentar la deuda pública, en crecimiento, sanidad y educación".
Se confirman el impulso a la energía nuclear civil y el compromiso con la defensa
Meloni propuso a continuación un 'cantiere comune' con Confindustria, es decir, un gran proyecto compartido para "una reforma conjunta de la burocracia en Italia", antes de confirmar su voluntad de relanzar la energía nuclear "con reactores modulares".
Sobre este último punto prometió que "antes del verano" se aprobarán los decretos de aplicación "necesarios para el marco político". "No tengo ninguna duda de que es un objetivo a nuestro alcance e importante para nuestra competitividad. Estoy muy decidida en este asunto", expresó la primera ministra.
En materia de Defensa, Meloni explicó que no quiere cambiar de rumbo "aunque sé muy bien lo impopular que es este asunto en Italia. También creo que un líder serio debe decir la verdad. La verdad es que si no sabes defenderte, si pides a otro que garantice tu seguridad, lo acabarás pagando en términos de autonomía, en términos de capacidad para defender tus intereses nacionales".