Una enorme estatua de la Virgen María ha sido inaugurada en la pequeña aldea polaca de Konotopie, en una ceremonia a la que han asistido cientos de personas.
Con una altura de 55,6 metros, se considera que el monumento es la estatua de la Virgen María más alta de Europa. Su inauguración incluyó una misa católica, música tradicional polaca y helicópteros que esparcieron pétalos de rosas rojas sobre la multitud.
El expresidente polaco y líder del movimiento anticomunista Solidaridad, Lech Walesa, asistió a la ceremonia y afirmó que la estatua marca el final de un camino que comenzó con su fe católica.
El monumento fue encargado por el matrimonio local formado por Roman y Grażyna Karkosik, que explicaron que se construyó como expresión de gratitud a Dios. Las autoridades locales confían en que se convierta tanto en lugar de peregrinación como en atractivo turístico.