Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

El renacimiento del cine español busca espectadores

Rodrigo Sorogoyen entrega a Taylor Russell el premio Marcello Mastroianni a la mejor actriz joven por 'Bones and All' en  la 79ª edición del Festival de Venecia
Rodrigo Sorogoyen entrega a Taylor Russell el premio Marcello Mastroianni a la mejor actriz joven por 'Bones and All' en la 79ª edición del Festival de Venecia Derechos de autor  Domenico Stinellis / AP
Derechos de autor Domenico Stinellis / AP
Por Javier Iniguez De Onzono
Publicado
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

Pese a tener más inversión y propuestas de rodajes que nunca, además de una nueva oleada de talento joven reclamada por certámenes internacionales y que bucea entre la tele y las salas, la industria nacional no ha recuperado las buenas cifras de hace 10 años. ¿Qué sucede?

La historia del cine español en la última década está atravesada por una disonancia. Se trata de una variable inversamente proporcional compuesta, de entrada, por el evidente salto de calidad en muchos de los engranajes que componen el milagro del séptimo arte y, segundo, por la caída de su taquilla y alcance con respecto a los espectadores patrios. El 'quid' de la cuestión, por el que citaremos a Marisa Paredes en 'La flor de mi secreto', es evidente: ¿Existe alguna posibilidad, por pequeña que sea, de salvar lo nuestro?

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Una hornada de realizadoras nóveles como Paula Ortiz, Estibaliz Urresola o Pilar Palomero, entre tantas otras, se ha entremezclado en los últimos diez años con nombres e historias ya cimentadas por público y crítica. Resulta inevitable mencionar los 'thrillers' políticos de Rodrigo Sorogoyen, el trílogo autoficcionado sobre el duelo y la memoria de Carla Simón, las violencias intrafamiliares que delinea Alauda Ruíz de Azúa o las firmas de la productora vasca Moriarti ('Maspalomas', 'Loreak') que conforman Aitor Arregi, Jose Mari Goenaga y Jon Garaño.

Este es, además, un relevo generacional que no solo juega en casa o a través del cine. Carla Simón es la primera española y catalana en ganar un Oso de Oro en la Berlinale por 'Alcarràs', y el omnipresente Oliver Laxe (ungido por internet como la Karla Sofía Gascón de la temporada de premios 2025-26) consiguió con 'Sirat' el primer premio hispano del jurado de Cannes desde 'El sol del membrillo' de Víctor Erice en 1992.

Otros cineastas con reclamo en producciones de género, como Paco Cabezas o Jaume Collet-Serra, han consolidado su presencia internacional siguiendo la estela de la presencia nacional más hollywoodiense, Juan Antonio Bayona, mientras que las actrices Laia Costa, Úrsula Corberó o la nominada Ana de Armas parecen haber salido indemnes tras su salto a Los Ángeles.

Cabezas, Ruíz de Azúa y Sorogoyen, además, han irrumpido con fuerza en la televisión, un género cada vez más prestigioso y financiado en España. Atrás queda el elitismo con el que se relegaba a las series a un género menor, hasta hace poco descritas despectivamente por algunos directores como películas de varias horas de duración.

Las plataformas han abrazado con entusiasmo este salto intermediático de los cineastas. Aquellas nacidas en España (Filmin, Atresplayer, Movistar +) suman juntas un 11% de la cuota de suscripciones y resisten frente a gigantes como Apple TV (10%), según los datos del cuarto trimestre de 2025 que comparte JustWatch, aunque aún se sitúan lejos del líder en la clasificación, Netflix (23%).

La creación de los premios Feroz (el equivalente a los Globos de Oro hispanos con un jurado compuesto por la crítica especializada) también ha ayudado a dignificar al medio, premiando propuestas de prestigio más allá de todoterrenos internacionales como 'La casa de papel' o 'Élite', a quienes también hay que reconocer haberle regalado a la cultura española una gigantesca arma de diplomacia blanda. Y es que el talento de los herederos de Luis Buñuel triunfa afuera en términos cualitativos y cuantitativos, sí, pero, ¿qué ocurre intramuros? Regresemos a las salas en este punto.

La marca España triunfa, pero fuera: el caso de Francia e Italia

A la espera de lo que suceda durante los nueve meses restantes, este año podría revertir la tendencia descendente, en ingresos y en espectadores, que ha sufrido el cine español tras los mejores años de su historia. Aquello ocurrió en 2014, cuando sumó 123 millones de euros y 20,8 millones de espectadores (con taquillazos como 'Ocho apellidos vascos'o 'La isla mínima') y fue seguido por 2015 y 2016, con datos en torno a los 110 millones de euros.

Desde entonces, la caída en espectadores fue paulatina y la recaudación bajó de los seis dígitos en 2019. Y entonces llegó, por supuesto, la pandemia. El desplome fue sangrante y, aunque en los años siguientes la industria ha despegado ligeramente, los cines aún no han recuperado las cifras de la anterior década.

Pau Brunet, analista de la industria cinematográfica en Box Office España y doctorando en la Escuela de Artes Cinematográficas de la Universidad del Sur de California, matiza la frialdad de estos datos. "Si solo consideramos el cine norteamericano, el descenso de 2022-2025 es más elevado que si consideramos el resto de cinematografías y distribuidoras", apunta, recordando éxitos recientes del Viejo Continente como 'Emilia Pérez', 'Valor sentimental' o 'Un simple accidente'.

"Gracias al cine europeo y español se ha recuperado más afluencia de espectadores y, muy importante, ha ayudado a que nuestro tejido industrial de distribuidoras haya mejorado considerablemente con empresas como BTEAM, Elastica Films, Beta, o A contracorriente, entre otras, logrando cuotas de mercado muy relevantes", añade este experto.

La directora Carla Simón (izquierda) y Llucia García posan para los fotógrafos mientras presentan 'Romería' en el 78º Festival de Cannes
La directora Carla Simón (izquierda) y Llucia García posan para los fotógrafos mientras presentan 'Romería' en el 78º Festival de Cannes Lewis Joly / Invision vía AP

La situación es más sangrante en el caso de las producciones nacionales. En 2025, Francia sumó unos 59 millones de espectadores que acudieron a las salas a ver cine francés: el 38% de su taquilla total. Son unos resultados que casi quintuplican a las cifras españolas (12,3 millones de espectadores, el 19% de la taquilla total). Si lo comparamos con Italia, en torno al 33%, su vecina mediterránea también sale perdiendo.

"Francia ha tenido un proteccionismo cultural muy agresivo, con cuotas de cine francés y europeo", apunta Pau Brunet. "Italia también ha tenido desde hace mucho una mayor afluencia de espectadores y eso se nota incluso en medios especializados, que venden más revistas que en España". El analista, que aún así destaca que la situación es mejor que en mercados como el alemán o en la prestigiosa industria británica, cree que trabajar en la conversación publica del cine es clave para revertir esta situación.

"Por un lado, producir menos y fomentar más prensa o programas en televisión y radio que hablen de cine. Seguir empujando una presencia en festivales es clave para las carreras de algunas pelis". Brunet lo ejemplifica con el Festival de Málaga, ahora precursor de grandes éxitos de la temporada pero que en prepandemia estaba un escalón por debajo de eventos más consolidados como el Zinemaldia de San Sebastián.

La polarización española también impregna las salas de cine

El Instituto Juan de Mariana, un laboratorio de ideas de corte conservador, considera en un informe reciente que existe "una desconexión entre el tipo de oferta cultural promovida desde el poder político y la demanda real del espectador español", agitando un estereotipo manido sobre la preeminencia de la izquierda en las salas hispanas y el desprecio de los votantes diestros ante su propia industria audiovisual.

"En España hay una sombra sobre el cine español que data del 'No a la guerra'. Esa imagen politizada siempre ha afectado profundamente al cine español". Brunet se refiere, por supuesto, a la movilización social y cultural que se generó en España en 2003 tras la invasión de Irak, y que hoy el presidente Pedro Sánchez trata de rescatar para ganar el relato político tras su rechazo a los bombardeos de Estados Unidos e Israel en Irán.

Javier Bardem, ante una incómoda Priyanka Chopra, reivindica en los Oscar 2026 el lema español 'No a la guerra', que parte del rechazo social ante la guerra de Irak de 2003
Javier Bardem, ante una incómoda Priyanka Chopra, reivindica en los Oscar 2026 el lema español 'No a la guerra', que parte del rechazo social ante la guerra de Irak de 2003 Chris Pizzello / AP

Esta sombra sobrevoló el discurso de María Luisa Gutiérrez, productora de sagas cómicas como 'Torrente' o 'Padre no hay más que uno', al recoger su Goya a Mejor Película de 2025 por 'La infiltrada', un thriller sobre ETA desde una óptica policial. "Nuestra empresa", reivindicó ante sus compañeros, "produce comedias familiares que dan mucha taquilla y gracias a ellas podemos hacer películas más arriesgadas: en una industria sana se necesitan los dos tipos de cine".

Es debido a este encendido debate, cree Brunet, que corporaciones como Atresmedia han apostado por esa comedia familiar defendida por Guitérrez, que generó más del 40% de los ingresos de las taquillas entre 2019 y 2024. Y aún así, esto parece no ser suficiente. Según la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2024-2025 de Cultura, menos de la mitad de la población, un 48,5%, acudió a las salas al menos una vez en el último año.

El Ministerio de Cultura de Ernest Urtasun achaca la ausencia de más espectadores a una "falta de tiempo", según dicha encuesta, pese a que aporta otro dato contradictorio: los jóvenes acuden más que los jubilados (o mayores de 55 años) a las salas. Esto ocurre a pesar de que el Gobierno subvenciona desde 2023, con el programa 'Cine Senior' y el módico precio de 2 euros, el consumo cultural de aquellos con 65 años o más, pese a formar parte del segmento con mayor poder adquisitivo en este país.

Alauda Ruíz de Azúa (de negro en el centro) con su equipo de productores y sus Goya a mejor directora. mejor guion original y mejor película por 'Los Domingos'
Alauda Ruíz de Azúa (de negro en el centro) con su equipo de productores y sus Goya a mejor directora. mejor guion original y mejor película por 'Los Domingos' Joan Mateu Parra / AP

Operación 2026: brotes verdes tras una década mustia

Las dos últimas semanas de marzo han dibujado una pátina optimista en este análisis que, originalmente, partía de unos supuestos más grises. Pese a que acaba de comenzar la primavera, 2026 se presenta como un muy buen año para los ingresos de la industria cinematográfica española.

Según datos provisionales de Comscore, la taquilla española del fin de semana del 20 al 22 de marzo se situó en unos 8,85 millones de euros. Se trata del segundo mejor dato para un fin de semana de marzo desde 2019, solo superado por el fin de semana inmediatamente anterior, marcado por el estreno de 'Torrente Presidente'. La quinta entrega de la saga acumula más de 16 millones de euros y dos millones de espectadores en apenas dos semanas.

Al 'brazo tonto de la ley' le han ayudado, eso sí, el último largometraje de Pedro Almodóvar ('Amarga Navidad', estrenada el 20 de marzo, supera a sus dos anteriores trabajos con unos 719.251 euros) o 'Aída y Vuelta', el meta 'spin off' de Paco León sobre su histórica serie que acumula en torno a cinco millones de euros. "Este año podría ser el primero en diez que el cine español supere los 100 millones de euros, lo que sería una recuperación total", se aventura a pronosticar Pau Brunet.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

El Gobierno creará un instrumento para promocionar la música de España

Cineastas europeos apoyan a Tricia Tuttle ante posible cese en la Berlinale

Karla Sofía Gascón: "En Europa se hace un cine maravilloso y debemos estar todos unidos"