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Varados ante la valla invisible de Irún

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Varados ante la valla invisible de Irún

Varados ante la valla invisible de Irún
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Una valla insivible se ha instalado en la frontera con Irún.

Cientos de subsaharianos se quedan atrapados en la localidad guipuzcoana ante la presión de la policía francesa que les deniega la entrada al no tener papeles, por lo que tienen que permanecer en España.

En Lacaxita, un albergue gestionado por voluntarios, han acogido en últimos tres meses a decenas de emigrantes que no han podido pasar al país vecino.

"Yo quiero estudiar, pero bueno mi padre quería que me centrara en el estudio del Corán, algo que a mí no me interesaba tanto. Mi sueño es hacer cine y por eso decidí dejar mi país." cuenta este emigrante de Guinea.

Desde junio, las instituciones vascas han atendido a más de 3.000 emigrantes subsaharianos. Un flujo que se incrementó en verano con la llegada a través del Mediterráneo. Ahora el obstáculo es la frontera con Francia.

Ion Aranguren es voluntario en SOS Racismo:

"La situación es que de facto hay un cierre de fronteras, aprovechando el estado de excepción que rige en Francia desde hace dos años por lo menos, desde los atentados de París. el objetivo de ese cierre de fronteras, de ese estado de excepción es perseguir los atentados yihadistas y en la práctica y lo que es una frontera para que no pasen los emigrantes."

Desde Madrid han llegado refuerzos para afrontar los numerosos rechazos de emigrantes en la frontera y gestionar la llegada de miles de emigrantes en situación de tránsito. Lorena Escobio, trabaja en el Sindicato Unificado de Policía:

"Están a todas horas, todos los días de la semana, da igual que sea festivo, que sea fin de de semana. La comisaria de local de Irún, estamos desbordados. Llevamos a día de hoy más de mil detenidos."

Una red ciudadana de apoyo trata de ayudarles. Muy pocos piensan en quedarse en el País Vasco e imaginan cómo saltar ese nuevo obstáculo.

La gendarmería los interceptan y a quienes no disponen de pasaporte o visado les meten en una furgoneta y los devuelven a España, sin que se siga el proceso que marcan los acuerdos entre los dos países y el convenio Schengen.

“Este es uno de los puentes donde se producen los denominados rechazos. La gendarmería devuelve a inmigrantes sin que haya oficialmente ningún trámite legal. Los recién llegados se muestran desorientados y reacios a hablar, algo que sí los que llevan más tiempo dispuestos a contar sus historias. Los vecinos de la localidad nos confirman ese goteo constante de inmigrantes sin que por ello se haya producido ningún problema de seguridad.”

Carlos Marlasca, desde Irún, para Euronews.