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En el corazón del carbón en Polonia: Valerie Gauriat nos cuenta sus impresiones

En el corazón del carbón en Polonia: Valerie Gauriat nos cuenta sus impresiones
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Nuestra reportera Valerie Gauriat ha viajado a Polonia para adentrarse en las regiones más dependientes del carbón en un país donde el 80% de la electricidad depende de esa fuente. Hablamos con ella para que nos explique cuáles fueron sus sensaciones allí.

Sophie Claudet: Valerie, hemos visto al comienzo del reportaje que la gente se quejaba de la contaminación, pero otra gente con la que hablaste no parecía preocupada por el humo, y sabemos que mata a 50.000 personas al año. Sabemos que muchas ciudades polacas están entre las mas contaminadas del mundo junto a Beijing o Nueva Deli...¿Los polacos no creen en el cambio climático? ¿Son los políticos? ¿Qué sucede?

Valerie Gauriat: Bueno, hay un cierto grado de excepticismo, desde luego. gente a la que conocimos, como el líder del sindicato, me dijo que no hay un consenso científico sobre el clentamiento global. La academia de ciencia polaca está en desacuerdo con la opinión intenacional sobre la relación entre el carbón y el calentamiento global. Así que hay excepticismo, pero tambien tengo que decir que más que escepticismo,lo que hay es menos fatalismo. La gente está acostumbrada a la minería, han vivido con ella décadas. Hay un activismo ecologista polaco que empieza a expersarse y la Cop24 fue una oportunidad para hablar, pero se enfrentan a los lobbys del carbón. Irónicamente, las grandes compañías mineras son las patrocinadoras de la cumbre del clima".

Un grupo de mineros en la mina de Piast.Euronews

Sophie Claudet: Hemos visto que la afinidad de algunos polacos tienen con el carbón es casi romántica. Está esa fiesta a la que asististe donde ves a gente conmovida por formar parte de este movimiento, esta historia, este oficio.

Valerie Gauriat: La gente está orgullosa de su tradición minera, los mineros han sido calumniados en regiones como Warsaw, pero en otras como Silesia, que depende completamente del carbón desde hace años, no puedes encontrar una familia que de un modo u otro no tenga conexión con las minas de carbón, son mineros o alguien en la familia lo ha sido o lo sigue siendo, o trabaja en alguna industria relacionada...Pero no es tanto la minería, sino su relación íntima con ella, que forma parte de su identidad. Por otro lado existe esa creencia de que el carbón es el símbolo de la independencia de Polonia. El país consume más carbón del que produce - importa carbón de rusia- y esto no está bien visto por la opinión pública. Así que de alguna manera creen que si abandonan el carbón por completo, también renuncian a su identidad, a su independencia política

Sophie Claudet: De hecho, he leído un sondeo que asegura que a los mineros en Polonia se les respeta al niven del un profesor de universidad y más que los médicos. Ahora Polonia dice que quiere disminuir a aportación del carbón a su producción energética. Está trabajando también en energías renovables. ¿Viste alguna evidencia de esto cuando estabas allí?

Valerie Gauriat: Si, pero su idea de energías renovables se acerca más a la energía nuclear que a otra cosa. Hay mucho debate recientemente por la intención del Gobierno de destruir todos los molinos de viento del país para colocarlos en el mar. Es algo muy polémico y nadie sabe exáctamente que va a pasar después.

Sophie Claudet: Polonia es parte de la Unión Europea. Se beneficia mucho de ella pero todavía no cumple las reglas en lo que a a emisiones de carbono se refiere. En la reducción de estas para ser más exactos. ¿Se expone Polonia a sanciones impuestas por la Unión Europea?

Valerie Gauriat: Bueno, Polonia ha sancionada por el Tribunal de Justicia Europeo en lo que respecta a la contaminación y la calidad del aire, por una parte. Pero sobre las emisiones de CO2. Pero cuando se trata de las emisiones de CO2, Polonia les dirá que está cumpliendo las normas. Polonia es signataria del acuerdo de París Cop21. Y así dice que seguirá las reglas. Ahora está por demostrar si se logrará o no, si se alcanzarán los objetivos para 2030 y cuando se trata de objetivos más ambiciosos, queda muy claro que no se iría más allá. Por otro lado, la Cop24 no hizo ningún progreso. Hay un acuerdo para un status quo en el acuerdo de París Cop21, así que no irá más allá y en ese sentido Polonia, por ahora, es bastante segura.