ENI y Egipto anuncian un importante hallazgo de gas en el Mediterráneo oriental, posible impulso para El Cairo mientras la guerra con Irán dispara el coste de las importaciones energéticas.
El gigante energético italiano ENI y Egipto han anunciado un importante descubrimiento de gas natural en el Mediterráneo oriental, que ofrece a El Cairo y al conjunto del continente europeo un posible salvavidas en un momento en que la guerra con Irán dispara el coste de las importaciones energéticas.
Las estimaciones preliminares apuntan a unos dos billones de pies cúbicos de gas en el yacimiento de Temsah, frente a la costa mediterránea de Egipto, señaló ENI en un comunicado difundido el martes.
El hallazgo incluye además 130 millones de barriles de condensados de petróleo, según el Ministerio de Petróleo egipcio, que lo enmarca en un esfuerzo más amplio para impulsar la producción nacional y reducir la factura de importación del país.
El pozo Denise W se está preparando ahora para las pruebas. Una vez completadas, se perforarán más pozos y se construirá una plataforma de producción en alta mar antes de que el yacimiento entre en funcionamiento.
Denise W 1 es un pozo exploratorio perforado dentro de la concesión Temsah, situado a 70 kilómetros de la costa, a 95 metros de profundidad y a menos de 10 kilómetros de las infraestructuras existentes. ENI lo opera con una participación del 50% junto a BP, que posee el 50% restante, a través de su empresa conjunta Petrobel.
La guerra con Irán encarece la factura energética de Egipto
El hallazgo no podría llegar en un momento más apremiante. Los suministros de gas natural de Egipto procedentes de Catar e Israel se han visto gravemente alterados desde que se intensificó la guerra con Irán, lo que ha obligado a El Cairo a poner en marcha un paquete de medidas de ahorro energético, entre ellas un toque de queda para las empresas, subidas de los precios de los combustibles y una desaceleración del gasto público.
El primer ministro Mostafá Madbuli afirmó el mes pasado que el conflicto casi ha triplicado la factura de importación de gas natural de Egipto, de 560 millones de dólares (515 millones de euros) a 1.650 millones de dólares (1.520 millones de euros) al mes.
El descubrimiento trae a la memoria el último gran hallazgo marino de Egipto.
En 2015, el yacimiento de Zohr, el mayor del Mediterráneo y con unas reservas estimadas de 30 billones de pies cúbicos, alimentó las expectativas de que Egipto pudiera lograr la autosuficiencia energética y convertirse en un gran exportador.
Desde entonces, esas ambiciones se han moderado. Egipto ha girado hacia un modelo que busca consolidarse como centro regional de procesamiento y tránsito, utilizando sus plantas de licuefacción para canalizar gas de países vecinos, entre ellos Chipre.
El mes pasado se produjo otro descubrimiento, esta vez en tierra firme, cuando Egipto y Apache Corporation anunciaron un hallazgo en el desierto Occidental que se espera que produzca 26 millones de pies cúbicos diarios.
Que el yacimiento de Temsah resulte lo bastante grande como para aliviar de forma significativa las tensiones energéticas de Egipto dependerá de la rapidez con la que pueda entrar en producción y de cuánto se prolongue la guerra.