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El codiciado voto de la España vacía

El codiciado voto de la España vacía
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A pocos días de las elecciones generales, el voto de quienes viven en la “España vacía” se ha convertido en una de las grandes prioridades de los partidos políticos. Para asegurar la representatividad territorial, en provincias menos pobladas un diputado necesita menos votos para ser elegido. Algo que históricamente siempre ha beneficiado a grandes partidos como el Partido Popular o el PSOE pero que este año, con la fragmentación de la derecha en tres, PP, Ciudadanos y Vox, puede dar un giro.

Huete, en Cuenca

La provincia de Cuenca forma parte de la llamada “Laponia del sur”, una extensa parte del territorio español formado por diez provincias. Su densidad de población está por debajo de los 8 habitantes kilómetro cuadrado, algo insólito en el sur de Europa solo superado por algunas zonas de la Laponia.

Benjamín Prieto es el presidente de la Diputación de Cuenca y desde hace más de 20 años, alcalde por el Partido Popular de un pueblo de 248 habitantes, Fuentelespino de Haro, donde también es ganadero. Acostumbrado a que su partido gane por estas tierras, el nuevo escenario político le plantea ciertas incertidumbres. "(Puede ocurrir que) queriendo los votantes una opción de centro derecha, por haber un reparto de votos en territorios donde las mayorías naturales venían por el centro derecha que es el Partido Popular, esas mayorías queden desnaturalizadas y ese voto pase a una segunda opción (PSOE) que no es la que precisamente el elector buscaba", cuenta Prieto en Huete, un pueblo de la provincia de Cuenca.

Los disputados 101 asientos en el Congreso de los Diputados

El Congreso de los Diputados tiene 350 asientos. En las provincias menos pobladas, donde se eligen de 2 a 5 escaños (en total 26 provincias) se disputan 101 diputados. Casi tantos como en las 5 circunscripciones más pobladas del país (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Alicante). El sistema electoral español que utiliza la ley D’Hondt no es proporcional y tiende a beneficiar a los partidos más votados para favorecer las mayorías y la estabilidad en el parlamento.

¿Cómo funciona la Ley D'Hondt?

Para entrar en el juego electoral, los partidos deben obtener al menos el 3% de los votos válidos emitidos en toda la circunscripción. Si esto se cumple, se ordenan los partidos de mayor a menor (en función de los votos obtenidos) y el total de sus votos comienza a dividirse entre 1, 2, 3... y así hasta el número de escaños que se reparta en esa provincia (las que menos tienen son Ceuta y Melilla que reparten 1 y Soria que reparte 2 y la que más Madrid con 37).

Una vez realizada la división, se ordenan todas las cantidades de mayor a menor. En Zamora, por ejemplo, se reparten 3 escaños. De ahí que una vez hecho el cómputo, se seleccionarán las tres cantidades mayores y estas se transformarán en 3 diputados. Si fueran 4 escaños (como ocurre en Cáceres, por ejemplo) se elegirían las 4 cantidades mayores. Habrá partidos que a pesar de obtener votos no consigan convertirlos en un diputados. De ahí que en provincias donde se reparten pocos asientos, sea más complicado. Algunos partidos obtendrán votos pero la aritmética d'Hondt beneficiará al bipartidismo y, por tanto, no le atribuirá ningún diputado.

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A pesar del creciente interés de los partidos por las zonas rurales, para los votantes jóvenes como Almudena, las expectativas de encontrar un empleo y seguir viviendo en el pueblo son bajas. "Si la gente joven como yo nos vamos a otras ciudades, nuestros hijos van a crecer en otras ciudades, entonces el pueblo va a ir a menos. No tenemos oportunidades ahora mismo", explica Almudena, de 28 años, profesora de primaria que trabaja como camarera en Huete.

Zamora

Hartos de la inactividad de las fuerzas políticas, el 31 de marzo miles de habitantes de la España vacía protestaron en Madrid contra la despoblación rural. Muchos de ellos provenían de Zamora, la provincia que sufrió la mayor pérdida de población en 2018.

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Aquí, como en Cuenca, también hay tres asientos en juego. Vecinos como Ana Morillos, portavoz de la Plataforma Ciudadana Viriatos Zamora, luchan para que su tierra no caiga en el olvido.

"Es una despoblación programada"
Ana Morillos
Portavoz de la Plataforma Ciudadana Viriatos Zamora

"Los políticos no pueden dar solución a la España abandonada", cuenta Ana Morillos con indignación. "Todas las medidas y todo lo que se está hablando ahora mismo son medidas electoralistas. De alguna forma han sido ellos los que han generado toda esta España abandonada. Por algún interés es una despoblación programada. No queremos que nuestro territorio ni que el dinero que Europa va a destinar a la despoblación venga para otros fines que no son de nuestro interés, como por ejemplo: campo de experimentación, residuos, agricultura y ganadería industrializada".

"Para solucionar un problema lo que hay que hacer es que esté en la agenda política"
Manuel Mostaza
Politólogo y Director de Asuntos Públicos en Atrevia

Para el politólogo y director de asuntos públicos de Atrevia, Manuel Mostaza, que además es oriundo de la despoblada región de Sanabria, en la frontera con Portugal, el hecho de que la España vacía entre en la agenda política es el primer paso para garantizar los derechos básicos de los ciudadanos de estas zonas:

"La emergencia de un partido en el centro que es Ciudadanos, un partido en la izquierda más extrema que es Podemos y ahora otro en la derecha más extrema que es VOX, hace que los grandes partidos ya no tengan seguro, por ejemplo, su escaño en Zamora. Esto ha tenido un efecto positivo y es que por fin se hable de la España vacía. Ahora ya obtener un escaño en Zamora le cuesta a cualquier partido y eso hace que este tema entre en la agenda política. Y yo creo que para solucionar un problema lo que hay que hacer es que esté en la agenda política", opina Manuel Mostaza.

La batalla por los votos de la llamada "España vacía" no ha hecho más que empezar. Lo importante ahora es comprobar si esa buena disposición de los partidos políticos hacia las zonas más despobladas desaparecerá tras el 28 de abril o si por el contrario, el gritos desesperado de sus habitantes servirá por fin para algo.