Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.

Última hora

Última hora

La infructuosa lucha de Italia por impulsar su crecimiento

La infructuosa lucha de Italia por impulsar su crecimiento
Tamaño de texto Aa Aa

Italia y su economía luchan por modernizarse. Varios Gobiernos han introducido reformas pero ninguno con la eficacia necesaria para impulsar un crecimiento fuerte y sostenible.

Las previsiones para este año y los siguientes son diferentes según quién haga el cálculo: Las de Roma son un poco más optimistas que las de Bruselas. La Unión Europea ha propuestopor ello a los Estados miembro la apertura del procedimiento de déficit excesivo para el país transalpino.

La deuda pública italiana en 2018 fue del 132,2 por ciento del Producto Interior Bruto.

Para este año, el pronóstico italiano eleva el porcentaje en cuatro décimas.

Para 2020, según la misma fuente, bajaría hasta el 130,2 por ciento.

La Unión Europea, en cambio, prevé para este año un punto porcentual más y para 2020 cinco puntos más que las estimaciones italianas.

El turismo y la demanda externa son las dos grandes bazas a las que se agarra la economía italiana. Pero el crecimiento se está reduciendo y cayendo a cifras cercanas a las de 2014. Lastradas por el elevado gasto en burocracia y pensiones, y unos ingresos fiscales insufientes para equilibrar las cuentas.

El crecimiento del PIB italiano se redujo en seis décimas en 2018 respecto al año anterior, que había sido el más alto de los últimos cinco años. Y las previsiones del Instituto Nacional de Estadística italiano auguran un aumento de solo un 0,3 por ciento para este año.

El derrumbe del puente Morandi de Génova en agosto del año pasado obligó al Gobierno a invertir en la mejora de infraestructuras obsoletas. Las políticas sociales estudiadas por el actual ejecutivo no populista no supondrían un aumento de la producción ni del consumo.

Sus medidas contra la pobreza amenazan con seguir engordando el deficit y alejarse aún más de las demandas de Bruselas. El Fondo Monetario Internacional ha previsto un crecimiento para el país para este año de apenas una décima.