Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.
Última hora

ACNUR en Libia III: un antiguo empleado denuncia "favoritismo" y "cultura de la impunidad"

Migrantes en el centro de Khoms
Migrantes en el centro de Khoms -
Derechos de autor
Sara Creta
Euronews logo
Tamaño de texto Aa Aa

En la tercera parte (de cuatro) de nuestra investigación, la periodista Sara Creta revela el funcionamiento disfuncional de la agencia de la ONU para los refugiados en Libia gracias al testimonio de un antiguo empleado.

➡️ Leer la Parte I:¿De Estar #ConLosRefugiados a estar #ConLosEstados?

➡️ Leer la Parte II: Los migrantes en los centros ¿Por qué ACNUR quiere mantenernos en prisión?

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Libia es "la peor de la región" según un antiguo empleado que denuncia situaciones de corrupción, mala gestión e incompetencia en el tratamiento de los casos de decenas de miles de refugiados y solicitantes de asilo vulnerables.

El antiguo empleado, que habló con Euronews a condición de que se mantuviera su anonimato, retrata una agencia desbordada y sobrecargada, con demandantes de asilo abandonados sin hogar, privados de cuidados médicos y en un limbo legal en una Libia cada vez más violenta e inestable.

Los migrantes y refugiados sobre el terreno comentan a euronews que incluso han pagado sobornos para entrar en los tristemente célebres centros de detención de Libia en intento desesperado de acelerar sus solicitudes de asilo. Allí se enfrentan a explotación abusos por parte de las milicias, que controlan y dirigen los centros 'de facto' y con mano de hierro.

El exfuncionario describe una caótica infraestructura en la ACNUR, donde trabajó durante varios años: solicitantes de asilo registrados con nacionalidades incorrectas y otros obligados a esperar durante meses para tener noticias del estado de sus solicitudes.

Las preguntas sobre la acción de la ACNUR en Libia se han ampliado a la política de suministros. Una auditoría interna determinó que la agencia había comprado ordenadores portátiles a precios inflados (ocho computadoras portátiles por poco menos de 50.000 dólares) y utilizó dos agencias de viajes para comprar billetes de avión por valor de casi 200.000 dólares. En la auditoría también se señala que "no se realizó ninguna licitación para los servicios de viajes" (secc. D del informe de la Oficina de Servicios de Supervisión Interna 2019/007).

Atención médica

Euronews ha hablado con decenas de solicitantes de asilo sobre el terreno en Libia, entre ellos un hombre que padece tuberculosis pulmonar. Asyas, de 30 años de edad, fue dado de alta del hospital por un asociado médico de las Naciones Unidas, el Cuerpo Médico Internacional (CMI), y ahora vive en un hogar privado en Trípoli.

"Estoy esperando a morir", nos dijo.

Asyas, de 30 años, padece tuberculosis. Fue hospitalizado en Alriyada, en Trípoli, en julio. Ahora está solo en una casa de Gargareshm Trípoli. "Sólo estoy esperando a morir"

Una fuente médica en Trípoli nos explica que la hospitalización de migrantes y refugiados -especialmente los casos de tuberculosis- es costosa, y que algunos hospitales públicos carecen de los equipos necesarios para diagnosticarlos correctamente.

Por eso las ONG tienen que encontrar un equilibrio entre pagar facturas muy altas a los hospitales privados o dar de alta a los pacientes demasiado pronto, concluye la fuente.

El CMI dijo a Euronews que no puede hacer comentarios sobre el caso.

Para los refugiados que están en las calles la sensación es de abandono por parte de las instituciones internacionales. Los solicitantes de asilo en zonas urbanas creen que la agencia de la ONU estará allí para ayudarles a encontrar alojamiento, por ejemplo, pero la ACNUR no está obligada a hacerlo.

Un caso entre muchos otros es el de un grupo de refugiados sudaneses -incluidas mujeres embarazadas y recién nacidos- que han estado viviendo durante varios meses en un almacén abandonado en una zona de Trípoli conocida como al-Riyadiya.

Ahora los miembros del grupo han sido desalojados del almacén y duermen frente al centro comunitario de día de ACNUR a la espera de ser trasladados a una vivienda más segura. Se sienten en peligro, especialmente de noche.

Sara Creta
Una familia de refugiados en la capital libia encontró refugio en un almacén abandonado, a 400 metros del Centro Comunitario de Día de la ACNUR en Gurji, Trípoli.Sara Creta

Respondiendo a los relatos que publicamos en euronews, un portavoz de la ACNUR, Charlie Yaxley, dijo: "La vida de muchos refugiados es extremadamente difícil y lo que podemos hacer es a veces muy limitado".

Libia en el ojo del huracán

Libia está en primera línea de la crisis migratoria y es el punto de partida de muchas embarcaciones que intentan cruzar el Mediterráneo hacia Italia.

La anarquía de Libia desde la guerra de 2011 que siguió al derrocamiento del Coronel Gaddafi ha dado lugar a la creación de numerosas milicias, que compiten por controlar al menos una parte del lucrativo comercio de seres humanos.

Los centros de retención tienen un papel importante en este negocio redondo la tienen los centros de internamiento, que oficialmente están gestionados por el Gobierno libio pero en realidad están en manos de grupos armados y milicias. Los solicitantes de asilo capturados en Libia son retenidos en los centros, donde a menudo son víctimas de abusos y violencia.

Las condiciones en los centros de internamiento son tan terribles que la ACNUR da prioridad a la tramitación del reasentamiento de los refugiados y migrantes que se encuentran en ellos frente a los que viven en la calle, ya que están considerados más vulnerables. Esto ha llevado a los solicitantes de asilo a sobornar a los centros, dicen las fuentes.

En diciembre, los migrantes y refugiados internados en Khoms Suq al-Khamis iniciaron una huelga de hambre para exigir a ACNUR de que visitara el centro y los registrara con la esperanza de que esto impidiera que fueran vendidos a los traficantes de seres humanos o "desaparecieran" como muchos internos.

Sara Creta
Muona, rápidamente dada de alta en el hospital, con su bebé recién nacido: "No tengo ningún apoyo para mi bebé. Nada en absoluto de ACNUR"Sara Creta

Amina, refugiada somalí que se encuentra en el centro de Triq al-Sikka en Trípoli, confirmó a Euronews que pagó dinero para ser "aceptada en retención y tener más oportunidades de ser registrada y evacuada".

El exfuncionario de las Naciones Unidas que nos había detallado el caso de una víctima de violación embarazada que había optado por regresar a un centro de detención para ser integrar el largo proceso de reasentamiento.

En el centro de retención de Abu Salim, los refugiados eritreos han estado implorando al director del centro para que los admita, con la única esperanza de ser evacuados.

Otros están pagando para entrar en el Servicio de Reuniones y Salidas (GDF) del ACNUR -gestionado por el Ministerio del Interior libio, el ACNUR y su socio LibAid- en Trípoli, donde los refugiados suelen ser acogidos hasta que se confirma su traslado a otro Estado.

Sara Creta
Centro de reunión y salida del ACNUR en Trípoli, frente al centro de detención de Triq al SikaSara Creta

Allí, un refugiado en espera de ser evacuado dijo a Euronews: "Los guardias que trabajan en la puerta, trajeron a mujeres somalíes y eritreas; pagaron 2000 dinares (alrededor de 430€) cada uno. Se lo dijimos al ACNUR y nos pidieron que no se lo dijéramos a nadie".

Comentando las acusaciones, Yaxley dijo: "El ACNUR se toma muy en serio cualquier denuncia de mala conducta. Cualquier acusación que se considere creíble tras una investigación se trata con tolerancia cero. Recomendamos encarecidamente a las víctimas que se pongan en contacto directamente con la Oficina del Inspector General".

Falta de información

Aparte del soborno, el ex empleado dijo que el destino de los solicitantes de asilo individuales y sus familias en Libia depende en gran medida de la suerte.

"Depende de la oficina", dijo la fuente.

"A principios de 2019, el ACNUR inscribió a una mujer de Costa de Marfil (que no se encuentra entre las 9 nacionalidades prioritarias según el enviado especial de la ACNUR para el Mediterráneo Central, Vincent Cochetel), sólo porque había una carta de recomendación de un rango superior.

"A veces puedes esperar meses para registrar un caso porque nadie te da su aprobación; hay casos de favoritismo y de falta de voluntad, de pereza. Todos los procesos de registro son poco claros".

Es una actitud generalizada no responder a los refugiados y mantenerlos desinformados para evitar más peticiones.

Muchos refugiados y solicitantes de asilo en Trípoli se quejaron a euronews por la falta de información de que disponían sobre su caso. El exempleado dijo que esto es parte de la estrategia de la agencia para evitar tener que lidiar con la enorme cantidad de trabajo administrativo que implica.

"Es una actitud generalizada no responder a los refugiados y mantenerlos desinformados para evitar más peticiones. En Trípoli, no se informa a los refugiados y los solicitantes de asilo. No saben si sus peticiones son aceptadas o rechazadas. Reciben muy poca información sobre su expediente y la mayoría de las veces ninguna respuesta o actualización sobre el proceso, o sobre el momento en que pueden apelar si su solicitud ha sido rechazada" nos explica nuestra fuente.

La fuente dijo que desde septiembre de 2017 no existe un sistema para apelar contra el rechazo de su condición de refugiados, y que por regla general no se informa a los solicitantes de asilo de que tienen derecho a apelar la decisión en un plazo de 30 días.

Una familia de Nigeria, ahora detenida en el centro de internamiento de Az-Zāwiyah, describe su experiencia.

ACNUR se niega a registrarnos. Cuando tratamos de preguntar sobre nuestros casos nos seguían diciendo que más tarde, que la próxima vez, la próxima vez

"La primera vez que logramos reunirnos con la ACNUR fue en secreto en el centro de Tarik Al Matar en julio de 2018. Desde entonces, ACNUR se niega a registrarnos. Cuando tratamos de preguntar sobre nuestros casos nos seguían diciendo que más tarde, que la próxima vez, la próxima vez", dijo el padre.

"A veces nos evitan totalmente. Una vez, ACNUR incluso nos aconsejó que volviéramos a nuestra casa. Mi hija menor ha nacido internada y la mayor tiene algunos efectos traumáticos debido a un montón de cosas horribles que han experimentado".

Mientras, es probable que la situación en Libia empeore, con un embudo en algunos estados como Níger que retrasan el plan de evacuaciones y reasentamientos desde Libia.

Actualmente hay 1.174 evacuados de Libia que permanecen en Níger, entre ellos 192 niños no acompañados, según la ACNUR. Con el Mecanismo de Tránsito de Emergencia (ETM) a pleno rendimiento, muchos casos siguen pendientes de una decisión.

"El Gobierno de Níger ha ofrecido generosamente espacio adicional para hasta 1.500 refugiados en el Mecanismo de Tránsito de Emergencia del ACNUR en Niamey, con el apoyo financiero de la Unión Europea", escribe Cochetel en mayo de 2018.

El mensaje de un interno

Sara Creta
Escrito por un refugiadoSara Creta

Aqui en la prisión de Khoms.

El guardia solo habla 3 idiomas

1. Árabe

2. Inglés

3. Golpear

No les culpéis, culpaos vosotros por venderos a vosotros mismos en la esclavitud porque ya no hay amos blancos que vienen a África a comprar esclavos. Mi consejo para tí es que mantengas tu coraje porque la vida continúa.

Errores

Para empeorar la situación, según el antiguo empleado, se han cometido muchos errores, incluyendo nacionalidades equivocadas asignadas a los demandantes de asilo.

"La ACNUR estaba registrando a los chadianos como sudaneses o a los etíopes como eritreos. El personal de ACNUR en Libia no estaba cualificado para comprender adecuadamente la situación", dijo la fuente.

Comentando sobre esa afirmación, Yaxley dijo: "El personal de ACNUR se selecciona mediante los mismos procesos que en todas las demás operaciones en todo el mundo, en conformidad con las normas de recursos humanos. Hay más de 100 funcionarios nacionales trabajando en Libia. ACNUR no trabaja con contratistas externos".

El sistema de nueve nacionalidades prioritarias específicas se estableció con el fin de reducir el número de demandantes, dijo el exfuncionario informante de euronews.

El subsecretario del Ministerio del Interior para las Migraciones de Libia, Mohammed Al-Shibani, dijo que, por el contrario, el gobierno libio no se niega a registrar a otras nacionalidades. "Las nacionalidades son determinadas por la ONU, no por nosotros", dijo.

Sara Creta
Mohammed Al-ShibanSara Creta

Adquisiciones de suministros a precio exorbitante

En cuanto a la política de adquisiciones, el antiguo miembro de ACNUR señala a euronews la auditoría interna de las operaciones de las Naciones Unidas en Libia, en la que se determinó que ACNUR había ordenado adquisiciones a 12 empresas por valor de 4,7 millones de dólares y 4,0 millones de dólares en 2017 y 2018, respectivamente.

Pero la misión "no realizó ningún análisis de coste-beneficio", sino que optó por la contratación directa "a pesar de las importantes diferencias entre los tipos de cambio oficiales y los de mercado".

En 2017 y 2018, "la misión designó adquisiciones por un valor superior a 100.000 dólares para tres empresas sin que fueran analizadas por el Servicio de Adquisiciones de la Sede de ACNUR". La falta de planes de contratación resultó en costes "innecesarios y más elevados".

Por ejemplo, en la auditoría se encontró una transacción de ocho ordenadores portátiles que costó un total de 47.067 dólares (equivalente a un costo por computadora de 5.883 dólares). Además, en 2017 y 2018 se compraron billetes de avión por valor de 128.000 dólares y 66.000 dólares a dos agencias de viajes diferentes sin ningún proceso claro de selección, como se mencionó en la auditoría y fue confirmado por una fuente relacionada con las Naciones Unidas.

"La misión no pudo demostrar que utilizaba sus recursos de manera eficaz y eficiente para atender las necesidades esenciales de las personas de que se ocupa. La falta claridad y comunicación también ha aumentado el riesgo para la reputación de ACNUR", dice la auditoría.