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Velas para poner luz en recuerdo de las víctimas en Auschwitz-Birkenau

Un encuentro a la luz de las velas puso fin a las conmemoraciones, el lunes 17 de enero, del 75º aniversario de la liberación del campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau.

Algunos de los supervivientes de la barbarie rezaron, mientras lloraban, al regresar a un lugar en el que sufrieron y perdieron a muchos de los miembros de sus familias, antes de ser liberados. Allí, lanzaron un mensaje al mundo sobre el ominoso crecimiento del antisemitismo y el odio, en la sociedad, hoy día.

Muchos de los 200 supervivientes, perdieron a sus padres y abuelos en Auschwitz o en otros campos de exterminio nazis durante la Segunda Guerra Mundial; acudieron a la cita acompañados de sus hijos, nietos e incluso bisnietos.

Se reunieron bajo una enorme carpa instalada sobre las vías del tren que transportaba a la gente a Birkenau, la parte del vasto complejo donde miles de judíos fueron asesinados en cámaras de gas y luego incinerados.

Allí, Bat-Sheva Dagan, una de las supervivientes, contó a la asistentes cómo se las arregló para evitar la muerte, escondiéndose bajo su cama.

Ronald Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial, hizo llorar a la multitud con la historia de un superviviente que fue separado de su familia: el hombre vio a su joven hija, con un abrigo rojo, caminar hacia la muerte, convirtiéndose en un pequeño punto rojo en la distancia antes de desaparecer para siempre.

Mientras otro superviviente recitaba oraciones hebreas por los muertos, la multitud inclinaba la cabeza o se secaba las lágrimas. Al mismo tiempo, clérigos de otras religiones también rezaban.

Luego, con la famosa puerta de entrada al campo y el alambre de púas iluminados en la oscura y fría noche, los invitados tomaron parte en una procesión para colocar velas en un monumento a las víctimas, situado entre los restos de las antiguas cámaras de gas.

Gran parte de los cientos de miles de ciudadanos asesinados por las fuerzas alemanas nazis en el campo eran judíos, pero también ciudadanos polacos, rusos y de etnia gitana fueron encarcelados y asesinados allí.