Última hora
This content is not available in your region

Coronavirus, historia de un fracaso global

euronews_icons_loading
Coronavirus, historia de un fracaso global
Derechos de autor  AP
Tamaño de texto Aa Aa

La crisis del coronavirus pudo haber comenzado con un murciélago. Es posible que fuera devorado por un pangolín y este a su vez puesto a la venta en un mercado de Wuhan. Pero después de descartar inicialmente las advertencias de un médico sobre el brote, la respuesta de China fue rápida y contundente.

Se construyeron grandes hospitales improvisados en poco más de diez días, mientras que millones de personas en varias grandes ciudades recibieron la orden de permanecer en sus casas como parte de una serie de medidas sin precedentes.

Parecía que se habían aprendido lecciones de la epidemia del SARS hace 20 años. Incluso la lucha más reciente contra el ébola en África había hecho creer a la Organización Mundial de la Salud el mes pasado que se podía evitar que el Covid-19 se convirtiera en una pandemia Así lo indicaba su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus: "Aunque el número total de casos fuera de China sigue siendo relativamente pequeño, nos preocupa el número de casos sin un vínculo epidemiológico claro, como los viajes a China o el contacto con un caso confirmado".

La necesidad del confinamiento

Pero aunque ahora parece que las medidas de confinamiento estrictamente aplicadas en China dieron sus frutos, el nuevo coronavirus ya estaba haciendo estragos entre cientos de personas que esperaban volver a sus diferentes países desde Asia.

La alarmante tasa de infecciones y muertes en toda Europa sugiere a algunos expertos que las advertencias y las medidas preventivas no se tomaron con la suficiente seriedad. "La gente no entiende que esta es la única manera de contener el virus. Aquí es donde las autoridades deben comunicarse mejor, tal vez usar mensajes más fuertes, asegurarse de que lleguen a todo tipo de generaciones, tener mensajes diferentes para los ancianos respecto a los jóvenes. Pero no tenemos vacunas, no tenemos medicamentos antivirales y las restricciones de viaje y el aislamiento es en realidad la única manera para evitar que el virus se propague. asegura Nicholas Locker, profesor de Virología de la Universidad de Surrey.

Ese mensaje parece estar llegando ahora a varios gobiernos de Europa y otros lugares. .Pero la pregunta que muchos se hacen es hasta que punto esta crisis piuede empeorar.