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Los pasos de cebra se adaptan a la nueva normalidad impuesta por el coronavirus

Los pasos de cebra se adaptan a la nueva normalidad impuesta por el coronavirus
Derechos de autor TVE
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Por Beatriz Beiras
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Hasta ahora los pasos de cebra eran el espacio seguro para que los peatones cruzaran la calzada ante el que se tenían que detener los vehículos. Ahora, con el coronavirus circulando por las calles de las ciudades, también tienen que serlo para evitar el contagio de quienes cruzan.

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Las ciudades españolas se preparan para la nueva normalidad impuesta por el coronavirus. En Sántander, en el norte de España, el ayuntamiento ha comenzado por los pasos de cebra, un mal cruce y el virus puede saltar de un peatón a otro. Hacerlos más anchos para garantizar la distancia de seguridad es una de las medidas que se están tomando en los más concurridos del centro de la capital cántabra. Caminar es el modo de desplazamiento más seguro en esta crisis sanitaria, así que el peatón es el que marca la adaptación del espacio urbano.

Para que no se produzcan aglomeraciones en los cruces, se marca una franja central para separar los flujos contrarios, el de la derecha es para circular en el sentido de la marcha, y el de la izquierda para los que vienen de frente, sin rozarse.

La ciudad también se plantea alargar el lapso de los semáforos para dar más tiempo a los viandantes para cruzar la calle. Los carriles bici también van a ganar protagonismo en este nuevo urbanismo que deberá ser seguro y sostenible a la vez. Todo un reto de adaptación para las ciudades y sus habitantes.

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