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La Iglesia rumana tacha de "blasfemia" las pinturas de sanitarios representados como dioses

La Iglesia rumana tacha de "blasfemia" las pinturas de sanitarios representados como dioses
Derechos de autor  Wanda Hutira and McCann Worldgroup
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Una serie de obras de arte representando a trabajadores de la salud combatiendo el COVID-19 como santos cristianos ha irritado a la Iglesia Ortodoxa Rumana.

Los polémicos carteles han aparecido por toda Bucarest y son parte de una campaña para agradecer el trabajo del personal médico de Rumanía.

"Esto es un abuso de la iconografía cristiana, un patético intento artístico", dijo a Euronews Vasile Bănescu, portavoz de la Iglesia Ortodoxa Rumana.

"No sólo es una blasfemia sino también una ofensa a la honorable profesión de los médicos, que no se consideran a sí mismos como santos, o salvadores improvisados y no reclaman un culto público".

La ilustradora rumana Wanda Hutira está detrás de la obra y se asoció con la agencia publicitaria internacional McCann Worldgroup para la campaña.

"Queríamos mostrar nuestro agradecimiento a los profesionales médicos que están logrando lo imposible en su lucha contra el COVID-19", dijeron los representantes de la agencia a Euronews.

"A pesar de las reacciones de la Iglesia Ortodoxa Rumana y de algunos creyentes, no teníamos intención de ofender o provocar a nadie, sólo de transmitir el trabajo realizado por los trabajadores de la salud".

La obra representa a enfermeras y médicos como santos cristianos y deidades hindúes en un estilo que mezcla el arte eclesial con la estética de los dibujos animados.

Un profesional de la salud, que trabaja en un hospital dedicado al COVID-19, dijo a Euronews que le gustaba la obra de arte.

"Me parecen bonitas, originales y muy bien hechas, una forma de arte innovadora con un cuidado particular por los detalles", dijo.

"No puedo entender por qué la Iglesia Ortodoxa Rumana iría en contra de la medida cuando en su lugar deberían haberla respaldado. En medio de una pandemia mundial, la Iglesia Ortodoxa se enfurece con algunos dibujos".

Otro fan de los carteles es un clérigo católico. Representándose a sí mismo y no a la Iglesia Católica, Şerban Tarciziu es el portavoz de la Arquidiócesis Católica Romana de Bucarest. Le dijo a Euronews que le gustó cómo el artista eligió elogiar a los médicos de primera línea.

"Compararlos con santos y deidades de varias religiones es una hermosa metáfora para expresar su esfuerzo y mostrar la solidaridad entre todas las creencias ante el COVID-19", dijo.

Pero no todos los médicos estaban contentos con los dibujos.

"La blasfemia es ahora más peligrosa que nunca", dijo Adina Alberts. "Nos enfrentamos a una pandemia mundial que nadie puede detener y debemos recurrir a lo espiritual para obtener respuestas. Somos sólo un eslabón en la cadena de milagros. Los médicos tratan, pero sólo Dios puede curar".

Alberts es la esposa del empresario y expolítico Viorel Catarama que intentó infectarse a propósito con el COVID-19 para demostrar que el virus no es peligroso.

Los carteles han sido retirados de ciertos lugares a petición del Ayuntamiento de Bucarest para sustituir los dibujos por algo que "no ofenda la fe de los transeúntes".

La mayoría de los rumanos son cristianos ortodoxos y la Iglesia conserva una influencia considerable en la vida social y política del país conservador.

La gente de toda Europa ha encontrado maneras de agradecer a aquellos en la primera línea su trabajo frente a la pandemia durante el confinamiento, como italianos, españoles, franceses y británicos aplaudiendo desde sus balcones al personal sanitario.

Wanda Hutira and McCann Worldgroup
Wanda Hutira and McCann Worldgroup
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