Última hora
This content is not available in your region

El FMI revisa sus previsiones de crecimiento: Italia y España, a la cola de la UE con un -12,8%

euronews_icons_loading
Archivo. Cierre de un negocio en Miami.
Archivo. Cierre de un negocio en Miami.   -   Derechos de autor  Wilfredo Lee/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
Tamaño de texto Aa Aa

El FMI prevé una recesión mayor de lo previsto: un 4,9% del PIB mundial se volatilizará por la crisis del COVID-19, según una previsión económica actualizada. En abril el Fondo Monetario Internacional estimó la caida en un 3% y acaba de revisar sus previsiones.

Todas las regiones del mundo se ven afectadas por estas proyecciones pesimistas. El PIB de los Estados Unidos, la mayor economía del mundo, caerá así un 8% frente al 5,9% estimado anteriormente.

Además, la institución con sede en Washington estima que la recuperación prevista para 2021 será menos sostenida de lo que se había proyectado inicialmente (+5,4% frente a 5,8%). En total, esta crisis dará lugar a una pérdida acumulada de más de 12.000 millones de dólares para la economía mundial en dos años.

España e Italia, en la cola de la eurozona con caídas del 12,8%

Para el conjunto de la zona euro, el Fondo también prevé un empeoramiento, ya que ahora calcula que su economía caerá este ejercicio un 10,2 %, frente al 7,5 % previsto en abril. Italia, con un retroceso del 12,8 %, se sitúa a la cola con la misma tasa que España, tras ser revisada la cifra de abril (-9,1 %)

La economía española se contraerá un 12,8 % en 2020 por la pandemia del coronavirus, según las previsiones divulgadas hoy por el Fondo Monetario Internacional, que empeora en 4,8 puntos su pronóstico de abril y sitúa así a España, junto con Italia, en el peor lugar de los países avanzados.

Malos datos también para América Latina

El Fondo Monetario Internacional también ha empeorado este miércoles sus perspectivas para América Latina y el Caribe al pronosticar que su actividad económica se desplomará un 9,4 % este año por el impacto de la pandemia del coronavirus, 4,2 puntos más que en sus cálculos de abril.

No obstante, para 2021, el FMI prevé que la región latinoamericana crecerá un 3,7 %, 3 décimas más de lo pronosticado en abril, una cifra prometedora aunque insuficiente para recuperar la actividad perdida durante el presente año, dice.

En América Latina, donde la mayoría de los países aún luchan por contener infecciones, prevemos que las dos economías más grandes, Brasil y México, se contraigan un 9,1 % y un 10,5 %, respectivamente, en 2020
FMI
Informe de Perspectivas Económicas Mundiales.

Los pronósticos para Brasil y México son 3,8 y 3,9 puntos inferiores a lo anticipado hace tres meses, respectivamente.

Sin embargo, las perspectivas para el 2021 mejoran ligeramente para ambos países respecto a abril, ya que el FMI espera ahora que la economía brasileña avance un 3,6 % y que la mexicana lo haga un 3,3 %.

"Con la implacable propagación de la pandemia, las perspectivas de consecuencias negativas duraderas para los sustentos, la seguridad laboral y la desigualdad se han vuelto más desalentadoras", justifica el Fondo en su análisis.

Por ese motivo, la institución con sede en Washington llama a los gobiernos nacionales a llevar a cabo políticas efectivas que ayuden a frenar el deterioro económico y preparar el escenario "para un proceso más rápido que beneficie a todos en la sociedad en todo el espectro de ingresos".

Después de presentar hoy los datos generales, el FMI dará a conocer este viernes una radiografía más completa de la situación macroeconómica de Latinoamérica, cuando publique sus pronósticos para otros países de la región.

En su último estudio, en abril, el Fondo explicó que el territorio del sur del continente se verá afectado este año por el "aislamiento, bloqueo y cierres generalizados requeridos para frenar la propagación" del coronavirus, que está provocando un "grave efecto" en la actividad económica de todos los países latinoamericanos y a nivel mundial.

El FMI subrayó entonces que la prioridad "inmediata" era contener las consecuencias del brote del COVID-19 con medidas como aumentar el gasto público en atención médica para fortalecer la capacidad y los recursos del sector sanitario