La Comisión criticará la falta de planes industriales sólidos en Italia y pedirá incentivos a la inversión en los mercados de capitales y una reforma fiscal en unas recomendaciones específicas por país que se publicarán mañana.
La Comisión Europea instará a Italia a adoptar una estrategia industrial orientada a reducir las disparidades territoriales, reformar su sistema fiscal y reforzar su mercado de capitales, según un documento al que ha tenido acceso Euronews.
Las recomendaciones se publicarán el tres de junio y suponen un firme impulso de la institución comunitaria para reforzar la competitividad italiana, una prioridad para la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Desde el inicio de su mandato, Ursula von der Leyen ha situado la competitividad de Europa a escala mundial, en un contexto de incertidumbre geopolítica, en el centro de su agenda política.
Para ello, la Comisión está presionando a los Estados miembros para que aceleren las reformas.
Una estrategia industrial débil
El documento, que todavía podría sufrir cambios de última hora, critica con dureza la ausencia de una estrategia industrial sólida y las disparidades entre el norte y el sur del país.
Entre las causas señala la excesiva fragmentación de los incentivos, la falta de prioridad a los sectores estratégicos y la escasa coordinación entre las políticas industriales, de infraestructuras y de investigación.
"La productividad estancada sigue caracterizando a Italia, y refleja además grandes brechas entre las regiones del norte y del sur", señala el documento, que añade que los déficits de infraestructuras figuran entre los principales factores que limitan la competitividad.
Pese a que el Gobierno ha presentado un Libro Blanco 'Made in Italy 2030' en el que se define una estrategia industrial, no existen "acciones políticas claras ni una estructura de gobernanza para la política industrial", afirma el documento.
Un plan industrial puede beneficiarse de un mercado de capitales más próspero, por ello la Comisión recomienda "promover la movilización del ahorro, la expansión de los mercados de capitales y el crecimiento y la concentración de las empresas", según el documento.
Duras críticas al sistema fiscal
La Comisión Europea critica con dureza el régimen fiscal italiano, al que describe como excesivamente dependiente de las rentas del trabajo.
"Seguir trasladando la carga fiscal del trabajo hacia otras fuentes de ingresos infrautilizadas, menos perjudiciales para el crecimiento, ayudaría a aumentar el potencial económico", recomienda la Comisión.
También critica el régimen de tarifa plana para los autónomos, al considerar que hace que el sistema fiscal sea "altamente complejo", ya que "debilita la progresividad y erosiona la base imponible, lo que se traduce en una pérdida significativa de ingresos".
La Comisión recomienda "hacer que el sistema fiscal favorezca más el crecimiento sostenible, garantizando al mismo tiempo la equidad, entre otras cosas intensificando la lucha contra el fraude fiscal y reduciendo los gastos tributarios restantes, incluidos los relacionados con el impuesto sobre el valor añadido y las subvenciones perjudiciales para el medio ambiente".