El líder de Vox visitó este domingo Ceuta y acusó al Gobierno de estar sometido a Marruecos. Reclamó militarizar de forma permanente la frontera, cerrar el paso fronterizo y suspender el acuerdo preferencial de la Unión Europea con el país vecino.
Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha español Vox, se desplazó este domingo hasta la Plaza de África, en Ceuta, casi tres días después de que más de 50.000 migrantes entraran de forma irregular en la ciudad desde Marruecos.
Según los últimos datos del Ministerio del Interior, la mayoría, más de 48.000, ya han regresado al país vecino, aunque el líder de Vox calcula que todavía permanecen en Ceuta unas 10.000 personas que, a su juicio, deben salir de forma inmediata.
Ante los medios, Abascal situó la responsabilidad de lo ocurrido en el Gobierno de Rabat y, sobre todo, en el propio Pedro Sánchez. Sostuvo que Marruecos actuó con la certeza de que no habría respuesta ni represalias, porque el presidente español está, según sus palabras, "sometido al país africano".
Fue más allá y afirmó que Marruecos probablemente dispone de pruebas sobre corruptelas del Gobierno que, dijo, todavía se desconocen. Por ese motivo, reclamó sentar a Sánchez en el banquillo para que rinda cuentas, llegó a decir que debería estar en prisión y calificó lo sucedido en la frontera de ataque brutal contra la soberanía española, un episodio que, recordó, se ha saldado con una cifra de, por el momento, 72 muertos.
Las medidas que reclama en la frontera
El líder de Vox pidió a las instituciones españolas que tomen en serio la crisis y adopten medidas concretas. Entre ellas, reclamó militarizar de forma permanente la frontera durante el tiempo que sea necesario, con respaldo legal y con los medios suficientes para que las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y la Guardia Civil puedan actuar con la contundencia que, según él, requiere la situación.
A esa petición sumó la de cerrar de manera permanente el paso fronterizo hasta que Marruecos ofrezca garantías de que un episodio semejante no volverá a repetirse. Abascal insistió en que su planteamiento no responde a una cuestión ideológica, sino de sentido común.
En paralelo, Vox difundió en redes sociales un vídeo de la visita de Abascal y del eurodiputado Jorge Buxadé al espigón del Tarajal, donde el Ejecutivo ha instalado una barrera para contener la presión migratoria, una medida que el partido calificó de burla hacia los españoles.
El respaldo europeo y la petición de "la verdad"
Abascal se mostró satisfecho con la postura de 22 países de la Unión Europea que han criticado la política de regularización del Gobierno español y pidió apoyo a Bruselas. Reclamó suspender el acuerdo preferencial que la UE mantiene con Marruecos hasta que este respete las fronteras españolas.
Los ministros de Interior de la Unión Europea tienen previsto reunirse el próximo martes por videoconferencia para abordar la crisis, a petición de España y de los otros países que han cuestionado la gestión del Ejecutivo, algunos de los cuales han llegado a plantear la exclusión de España del espacio Schengen. Sánchez ha respondido calificando esas posturas de insolidarias.
Abascal cerró su comparecencia insistiendo en que es necesario conocer la verdad de lo ocurrido en la frontera, algo que, dijo, ha trascendido incluso a Donald Trump, quien se ha referido a la debilidad de las leyes españolas.
El dirigente de Vox concluyó que no se trata de una mala gestión, sino de lo que definió como un Gobierno que utiliza las instituciones para protegerse de las investigaciones que le afectan. Con esta visita, Abascal se convirtió en el tercer líder nacional con representación parlamentaria en acudir a Ceuta tras la crisis, después de que lo hicieran Sánchez el viernes y Alberto Núñez Feijóo el sábado.