Al menos 70.000 personas han regresado ya a Marruecos, mientras las fuerzas de seguridad rastrean la ciudad barrio por barrio. Estados Unidos eleva su alerta de viaje y Melilla refuerza la vigilancia en su frontera.
Las fuerzas de seguridad han pasado la madrugada recorriendo la ciudad, barrio por barrio, en busca de los migrantes que todavía no han regresado a Marruecos. La mayoría de quienes entraron el pasado jueves ya lo ha hecho, pero quedan grupos dispersos que intentan pasar desapercibidos.
Actualmente hay un baile de cifras según la fuente, bien sea el Gobierno español, las Fuerzas de Seguridad o la presidencia de Ceuta. Según cifras oficiales más de 48.300 han regresado, según estimaciones las Fuerzas de Seguridad se estiman 73.500 migrantes ya regresados.
Hacia el mediodía, en la plaza de la Constitución, un grupo de militares acompaña a decenas de migrantes marroquíes hacia la playa de la Ribera. Por el camino, algunos intentan escapar de vuelta al centro, donde permanecen escondidos con la esperanza de que la policía no los localice.
El destino final de quienes recorren el paseo marítimo custodiados por los soldados es la playa del Tarajal y, después, la frontera, el mismo punto al que llegaron a nado hace unos días. Las autoridades han instalado allí barreras de contención en el agua para evitar nuevas llegadas.
A lo largo del paseo marítimo, una hilera de soldados marca el camino. En la playa, escondidos bajo el muro de piedra, pequeños grupos de migrantes intentan escapar de la vista de los militares.
Aunque el Gobierno ha confirmado que se está retomando la normalidad o que la situación "casi se ha revertido" en palabras de Marlaska. La realidad dista de esa frase como confirma nuestro compañero Julián López que está en Ceuta. Hay todavía miles de inmigrantes en la ciudad como también ha mostrado en su cuenta de x.com el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo Baena, con imágenes de la pasada noche:
El coste humano de la travesía
Detrás de las cifras hay historias. Muchos de los que han decidido regresar de forma voluntaria a Marruecos son hombres jóvenes que han sido testigos de la muerte de al menos 72 personas en el mar durante los últimos días. Esa experiencia, más que la presión policial, parece pesar en la decisión de volver.
El goteo de regresos convive con el despliegue de barreras en el mar y con una vuelta progresiva a la normalidad en distintos puntos de la ciudad. El Ministerio del Interior mantiene actualizada la cifra de retornos, que sigue subiendo a medida que avanza la jornada, mientras las autoridades locales tratan de reordenar los servicios básicos de una ciudad que en pocos días ha visto multiplicarse su población de forma extraordinaria.
El Papa tuvo unas palabras para Ceuta durante el Angelus del domingo: "Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios, por la intercesión de la Virgen de África, que se encuentren soluciones de paz, estabilidad y justicia".
La respuesta de las autoridades y EE.UU.
En Melilla, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han ralentizado el tránsito en la frontera terrestre tras detectar un intento de entrada irregular en la valla. La medida, adoptada de forma temporal entrada la noche según fuentes de la Delegación del Gobierno, ha reducido primero a un carril y después a dos el paso de vehículos en Beni Enzar, que desde su reapertura funcionaba en tandas de veinte vehículos.
El paso peatonal también se ha visto afectado y ahora opera en ambas direcciones, según la evolución de la situación sobre el terreno.
La crisis ha tenido eco fuera de España. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha elevado al nivel 3 su advertencia de viaje específica para Ceuta, mientras mantiene el nivel 2 para el conjunto del país.
El aviso, que recomienda reconsiderar cualquier desplazamiento a la ciudad autónoma, señala que la llegada masiva e incontrolada de migrantes procedentes de Marruecos puede dar lugar a situaciones de seguridad impredecibles y peligrosas. Washington recuerda además que España ha desplegado al Ejército, la Policía Nacional y la Guardia Civil como consecuencia de la magnitud de lo ocurrido.