Como si del milagro de los panes y los peces se tratara, la Conferencia Episcopal Española considera que el viaje del Papa Leon XIV a España generará cinco veces más ingresos que gastos. Este impacto sería menor que el de la anterior visita papal, en 2011, cuando se ingresaron 354 millones de euros.
La visita de León XIV a España dejará mucho más que imágenes de multitudes y una apretada agenda pastoral. Según las estimaciones presentadas por la Conferencia Episcopal Española (CEE), la estancia de siete días del Pontífice en el país supondrá un coste aproximado de 25 millones de euros, pero podría generar un retorno económico superior a los 150 millones, lo que equivale a cinco euros de ingresos por cada euro invertido.
"Estamos estimando ahora mismo que el presupuesto consolidado, sin tener todas las cifras cerradas evidentemente, va a ascender en dinero a 25 millones de euros", explicó el martes el coordinador general adjunto de la visita y vicesecretario para Asuntos Económicos de la CEE, Fernando Giménez Barriocanal, durante una comparecencia ante los medios.
Las cifras, todavía provisionales y dadas a conocer a pocos días de la llegada del Santo Padre a Madrid, el próximo sábado, sirven como marco de referencia para las diócesis implicadas en el viaje: Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife. En cualquier caso, Giménez Barriocanal quiso dejar claro que el aspecto económico palidece en comparación con el impacto espiritual y social de la visita del prelado: "No lo hacemos por esto".
Del presupuesto total, alrededor del 85% se destinará directamente a los actos programados, mientras que el resto cubrirá logística, comunicación y organización general. La propia Conferencia Episcopal asumirá unos 1,4 millones de euros para gastos como alojamiento y transporte de la comitiva papal, acreditaciones, materiales litúrgicos o equipamiento de voluntarios.
La financiación se repartirá entre donaciones de benefactores y empresas, aportaciones de las diócesis y la Iglesia, apoyo de administraciones públicas -especialmente en Canarias y Cataluña- y pequeñas contribuciones de fieles a través de canales como Bizum. Una vez concluida la visita, una firma especializada auditará las cuentas y elaborará un informe definitivo.
Las cifras de ObservaTUR: impacto inmediato y "efecto escaparate"
Más prudente en sus estimaciones es el informe elaborado por ObservaTUR, que sitúa el impacto económico inmediato de la visita entre los 90 y los 125 millones de euros. El estudio distingue entre el coste de organización y el dinero que realmente se mueve en sectores como alojamiento, restauración, comercio o transporte, y descarta equiparar el viaje de León XIV con grandes eventos como la Jornada Mundial de la Juventud.
Según el informe, la visita se asemeja más a un formato intermedio: siete días, cuatro sedes y una amplia cobertura mediática internacional. Esa combinaciónmultiplica el gasto turístico y distribuye los ingresos entre varios territorios, aunque sin alcanzar la magnitud extraordinaria de citas como la JMJ de Madrid de 2011, cuyo impacto económico total alcanzó los 354,3 millones de euros en España.
ObservaTUR insiste, eso sí, en la importancia del llamado "efecto escaparate", es decir, la capacidad del evento para reforzar a medio plazo el turismo -sobre todo religioso y cultural- en el país, más allá de la semana de actos.
En ese sentido, el informe considera que el impacto de la visita del Santo Padre "no se limita a una semana de consumo" y destaca que "el efecto acelerador sobre el turismo reiligioso no termina cuando acaba la visita". Por ello, el análisis concluye que el viaje de León XIV debe leerse "en dos tiempos": Una inyección económica inmediata y medible, que será esa que ronde los 100 millones de euros y otra "quizá más valiosa" al incrementar el interés por España.
Hoteles llenos y restaurantes con reservas agotadas
Ese impacto ya empieza a notarse en el sector. Plataformas como Booking.com han detectado un fuerte aumento de las búsquedas de alojamiento en las ciudades incluidas en el recorrido papal, con subidas del 52% en Barcelona y del 46% en Madrid.
Las asociaciones hoteleras prevén altas tasas de ocupación y un repunte de los precios medios, especialmente en la capital, donde la demanda internacional concentra más de la mitad de las reservas.
También los apartamentos turísticos y la restauración se beneficiarán del perfil de los visitantes, mayoritariamente familias y grupos que alargarán su estancia. En zonas céntricas de Madrid o Barcelona, bares y restaurantes reconocen tener ya completas las reservas para los días clave de la agenda del Pontífice. En Canarias, el sector turístico destaca además el valor promocional de la presencia del Papa, amplificada por cientos de periodistas acreditados.
Bad Bunny vs. León XIV: un doble motor para Madrid
La visita de León XIV coincidirá además en Madrid con los conciertos del artista puertorriqueño Bad Bunny, una combinación que refuerza las previsiones de actividad turística y consumo en la capital española. Ambos eventos, de naturaleza muy distinta, concentrarán durante los mismos días a decenas de miles de visitantes nacionales e internacionales, presionando al alza la ocupación hotelera, el transporte y la restauración.
Fuentes del sector subrayan que esta superposición de grandes citas es poco habitual y actúa como un acelerador adicional de la demanda. Mientras la agenda papal atrae a fieles, peregrinos y medios internacionales, los conciertos movilizarán a un público joven con alta propensión al gasto en ocio, alojamiento y restauración. El resultado será un efecto acumulativo que refuerza la idea de Madrid como gran escenario de eventos y multiplica el impacto económico a corto plazo sobre la ciudad.
A la espera de los datos finales, la combinación de inversión contenida, alta visibilidad internacional y fuerte consumo turístico explica por qué la visita de León XIV se presenta como un ejemplo de rentabilidad excepcional. Un acontecimiento religioso que, al menos en términos económicos directos, prevé multiplicar por cinco el dinero invertido y dejar una huella que podría prolongarse mucho más allá de su paso por España.