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La trampa de las naturalizaciones de migrantes en Italia

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La trampa de las naturalizaciones de migrantes en Italia
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Informar y aconsejar a los inmigrantes es un ardua tarea, difícil, pero necesaria, debido al complicado entramado legal que se dibuja en esta la posconfinamiento de Italia.

Los migrantes no cuentan con familias ni círculos de amistades que puedan ayudarles en periodos como este de inactividad laboral. Durante el confinamiento, muchos de ellos cayeron bajo el umbral de la pobreza, pero la necesidad de recolectar las frutas y verduras de los campos italianos llevaron al Gobierno a crear reglas especiales para la naturalización de trabajadores agrícolas.

Nuestro compañero Luca Palamara se ha desplazado a uno de esos lugares: "Estamos en Castel Volturno, en el sur de Italia, en la llamada "capital de África en Europa", donde unos 6.000 migrantes, la mayoría de países subsaharianos, luchan por sobrevivir ante el panorama desolador dejado por la pandemia de COVID-19

Los migrantes son objetivos fáciles. Son explotados con sueldos tan bajos como los dos euros y medio que algunos ganan por hora. Además, a menudo los dueños de las empresas para las que trabajan les cobran por el alojamiento y por realizar el papeleo necesario para su naturalización.

Víctimas de la usura

"También se explota su deseperación económica. A veces se les pide 5.000 o 6.000 euros por gestionar su naturalización y los migrantes responden que no tienen dinero, porque no han trabajado debido al confinamiento. Entonces, esa misma gente lleva a los migrantes a amigos suyos que pueden prestarles ese dinero, pero con unos intereses terribles", nos cuenta Luca Castaldi, responsable de inmigración de Cáritas Caserta.

Esta actividad de la usura ha llamado lógimante la atención del crimen organizadio, que ha visto en ella otra opción para ganar dinero a expensas de gente vulnerable.

A ello se une que migrantes trabajadores de ciertos sectores no pueden optar a la naturalización, lo que les obliga a dejar sus empleos y buscar trabajo en otro campo que sí pueda facilitarle dicha gestión: "Aquellos que han estado trabajando en la construcción durante años han dejado sus trabajos y han empezado a buscar empleo en el sector de la agricultura para tener un contrato con el que poder solicitar la naturalización - dice Semplice Mbala, mediador socio-lingüistico de Cáritas Caserta-. Creo que debería modificarse este tipo de amnistía".

La amnistía propuesta por el Gobierno con esta puerta a la naturalización, que pretendía facilitar la vida de los migrantes ya presentes y los recién llegados, ha resultado ser también una fuente de nuevas formas de explotación.