Última hora
This content is not available in your region

Una multitud vuelve a desafiar a Alexandr Lukashenko en Bielorrusia

euronews_icons_loading
Una mujer ondea una bandera durante la marcha de la oposición en Minsk, Bielorrusia
Una mujer ondea una bandera durante la marcha de la oposición en Minsk, Bielorrusia   -   Derechos de autor  Evgeniy Maloletka/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
Tamaño de texto Aa Aa

Una marea humana volvió a desafiar este domingo en Minsk y otras ciudades de Bielorrusia al presidente Alexandr Lukashenko. "Vete" entonaron los cerca de 200.000 participantes, repitiendo así el éxito de la convocatoria del domingo pasado.

La dirigente opositora María Kolésnikova se dirigió a la multitud. "Nuestra resistencia es un maratón. El régimen no va a aguantar ese maratón. Lo conseguiremos -afirmó-.Tenemos poder, voluntad y respaldo mutuo. Todo el mundo tiene que escribir, salir, hablar, ponerse de pie, protestar, negarse a cooperar, boicotear, discrepar y empujar."

Lukashenko, con chaleco antibalas y un rifle en las manos

Para desmentir los rumores que apuntaba a una posible evacuación de Lukashenko, fuentes oficiales mostraron imágenes del mandatario llegando en helicóptero a su residencia. Desciende, ataviado con un chaleco antibalas y con un rifle en la mano, y después saluda a los militares que acordonan la zona.

Cadenas humanas de apoyo en los países vecinos

En apoyo de los manifestantes bielorrusos, decenas de personas formaron una cadena humana en el histórico Puente de Carlos de Praga, la capital checa.

"Estoy aquí porque no puedo estar en Bielorrusia en este momento. Quiero mostrar mi apoyo y solidaridad con mi pueblo, porque soy bielorrusa. Todo lo que está sucediendo allí es desgarrador. Deseo que entre todos consigamos algún cambio", afirma una joven.

Otra cadena humana se formó en Estonia.

Las protestas contra los resultados de las elecciones en Bielorrusia se han saldado hasta ahora con cerca de 7.000 detenidos y decenas de desaparecidos. Las autoridades han confirmado la muerte de tres personas, pero los activistas afirman que son, al menos, el doble.