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Europa "enciende" su sincrotrón, la luz que iluminará la derrota del coronavirus

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Europa "enciende" su sincrotrón, la luz que iluminará la derrota del coronavirus
Derechos de autor  Il Sincrotrone di Grenoble   -   Grenoble
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El sincrotrón más poderoso del mundo se inaugura este martes en la ciudad francesa de Grenoble. Conocido como ESRF (European Synchrotron Radiation Facility) el Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón alberga un poderoso acelerador de partículas que ayudará a la comunidad científica a comprender mejor la complejidad de la materia viva, una bendición en estos tiempos de pandemia:

"Imaginen que pueden acercarse a cualquier cosa, como esta piedra, por ejemplo, al nivel de un átomo. Ese es el propósito de este enorme anillo detrás de mí, de casi un kilómetro de circunferencia. Dentro hay un nuevo equipo que podría ayudarnos a encontrar una vacuna contra la COVID-19", ilustra desde Grenoble el reportero de Euronews Cyril Fourneris.

En el interior de este anillo superpoderoso charlamos con el hombre que lo diseñó, el reputado físico italiano Pantaleo Raimondi. En este tubo circular, los electrones son acelerados para producir rayos que son 10 billones de veces más poderosos que los de los equipos médicos convencionales.

"Es como si antes tuviéramos una linterna, sólo estábamos produciendo luz. Ahora hemos sido capaces de confinar esta luz en un rayo muy estrecho. Así que pasamos de alguna manera de una linterna a un puntero láser y, obviamente, tenemos mucha más potencia en este punto muy pequeño", explicaba Pantaleo Raimondi, que es Director de la División de Aceleradores y Fuentes del ESRF.

El acelerador de partículas puede ayudar a la Ciencia en campos muy diversos, como la paleontología o la nanocontaminación del suelo, pero también puede ayudar a comprender mejor la estructura de un virus. Científicos del ESRF están construyendo planos tridimensionales de las proteínas que la COVID-19 utiliza para multiplicarse y adherirse a los tejidos vivos.

"Una vez que conozcamos su forma y composición, podremos diseñar vacunas o medicamentos, para interferir y detener esta interacción. Así es como podemos matar el virus", sentencia la científica Eaazhisai Kandiahk.

Matar el virus y reparar los órganos dañados. Otro proyecto del ESRF estudia los pulmones afectados a nivel celular:

"El segundo paso es ver qué tipo de mecanismo de reparación se puede aplicar, especialmente en las enfermedades ya conocidas, que tienen un efecto similar", explica Harald Reichert, Director de Investigaciones.

Este nuevo equipo fue financiado por 22 países, con una inversión de 150 millones de euros.