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Los pueblos de la sierra norte de Madrid que resisten al coronavirus

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Navarredonda y San Mamés, en la Sierra Norte de Madrid, 12 de octubre de 2020
Navarredonda y San Mamés, en la Sierra Norte de Madrid, 12 de octubre de 2020   -   Derechos de autor  Euronews
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Algunos municipios de la región española más afectada por la pandemia han logrado frenar al coronavirus. En la sierra norte de Madrid son varias las localidades en las que no ha habido contagios. La poca población y a la distancia entre las viviendas son algunas de las razones que lo explican.

Javier vive hace quince años en Navarredonda y San Mamés. Explica que los vecinos cumplieron de forma estricta con el estado de alarma y así evitaron la expansión de la Covid-19. Aunque entiende las circunstancias de la población, el mayor temor llegó con el fin del confinamiento. “Tenían que salir, les dejaron dentro de la Comunidad y ¿dónde salieron?. A lo más cerquita, a lo más cómodo, a un sitio bonito que es este pueblo, que es encantador. Pero vinieron por cientos de personas, por cientos de personas y coches, y anduvimos un poco asustados. Ni siquiera nos atrevíamos a salir los fines de semana al bar para no mezclarnos”

Javier tiene un vínculo estrecho con el negocio de su vecino Francisco Javier Colmenarejo, que además es ganadero. Francisco asegura que la suya es la quesería artesana más antigua de Madrid. Al contrario de lo que ocurrió con la salud, aquí el coronavirus ha causado mas daño provocando un descenso de las ventas de alrededor del 30%: “En principio decían en principio decían ‘no viene nadie, esto es una ruina’ y cuando los dejaron salir decían 'a ver si nos lo van a pegar’. Bueno pues ni una cosa ni otra. Y yo reconozco que la salud es muy importante pero sin trabajo no hay salud" .

En Robledillo de la Jara, en la misma región no ha habido un solo caso. Con menos de un centenar de habitantes, su alcalde, Guillermo Crescente García, asegura que llegaron unas cuarenta personas nuevas durante la pandemia. Él ha seguido de cerca el estado de salud de sus vecinos. “Les llamaba todas las semanas para ver si necesitaban algo, charlábamos un rato porque también hay gente viuda qué está sola y también necesitaban hablar con alguien."

El objetivo en la zona es seguir manteniendo alejada la segunda ola de la pandemia. Ahora, al menos durante un tiempo, con el estado de alarma, también se evitará que lleguen personas procedentes de zonas con más infecciones.