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Queman dos iglesias en Santiago de Chile tras una jornada de protestas

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La cúpula de la Iglesia de la Asunción de Santiago de Chile se precipita al suelo envuelta en llamas
La cúpula de la Iglesia de la Asunción de Santiago de Chile se precipita al suelo envuelta en llamas   -   Derechos de autor  CLAUDIO REYES/AFP or licensors
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Arden iglesias en Santiago de Chile. La iglesia de la Asunción y la de San Francisco de Borja han sido pasto de las llamas, en fuego provocados por enmascarados en el día en el que decenas de miles de chilenos salieron a la calle a conmemorar un año de protestas.

La cúpula de la Asunción se precipita al suelo en llamas

La cúpula de la iglesia de la Asunción, una de las más antiguas de la capital chilena, se precipitó al suelo en llamas. También ha ardido la Iglesia de San Francisco de Borja, usada regularmente por los Carabineros para sus ceremonias institucionales. Su interior ha sido saqueado y algunas de sus imágenes religiosas, quemadas en la calle.

"Basta de violencia. No justifiquemos lo injustificable", dice el arzobispo de Santiago

En Chile, se multiplican las reacciones de indignación y tristeza. Entre ellas, la del arzobispo de Santiago de Chile, Celestino Aós.

"Sentimos la destrucción de nuestros templos y otros bienes públicos, pero sentimos, sobre todo, el dolor de tantas personas chilenas de paz y generosidad -dijo monseñor Aós-. A todos ustedes, queridos feligreses de Santiago, a todos ustedes, queridos chilenos y chilenas, les suplico: basta, basta de violencia. No justifiquemos lo injustificable. Dios no quiere la violencia".

Las dos iglesias se encuentran en los alrededores de la Plaza Italia, epicentro del llamado estallido social. Las de este fin de semana son las mayores concentraciones en lo que va de año.

Jornada de conmemoración y protestas empañada por la violencia

Estos incendios, acompañados de saqueos y ataques contra algunas comisarías, que se extendieron a otras ciudades como Antofagasta, Concepción, Valparaíso y Viña del Mar empañaron una jornada en la que decenas de miles de personas salieron a la calle para conmemorar el primer aniversario de la ola de protestas, las más graves desde el final de la dictadura de Augusto Pinochet. El 18 de octubre del año pasado estallaron en Chile las revueltas con una treintena de muertos y miles de heridos y que habían entrado en punto muerto por las restricciones de la pandemia de COVID-19.

La manifestación congregó a gente de todas las edades, con pancartas a favor de una mayor igualdad social y coreando la frase que se ha convertido en lema de las revueltas: "Chile despertó".

La jornada se saldó con un muerto por herida de bala y casi 600 detenidos según el Ministerio del Interior. El subsecretario de Interior, Juan Francisco Galli, informó de que una persona fue herida de bala en Pedro Aguirre Cerda, en la periferia de Santiago, durante un ataque a un vehículo policial y murió después en el hospital, un incidente que aún está "bajo investigación". "Avanzada la noche ya no hubo manifestaciones, ya no quedaban personas en Plaza Italia, pero se mantuvieron hechos graves de violencia", indicó Galli. Del total de los detenidos, 287 fueron arrestados en Santiago, entre ellos un militar de la Armada que, según la institución, "se encontraba en su día libre" cuando fue apresado tras participar en los disturbios.

Un total de 116 agentes policiales resultaron heridos, seis de ellos de gravedad, según el balance oficial. "No se puede ser ambiguo con esa violencia. Cuando se es ambiguo con la violencia, se permite que ésta sea usada como excusa para demandas legítimas", agregó el subsecretario.

Todo esto ocurre a una semana del histórico referéndum en el que 14 millones y medios de chilenos decidirán si quieren una nueva Constitución, que reemplace a la heredada de la dictadura, a la que consideran responsable de las desigualdades que aquejan al país.