La jefa de la política exterior de la Unión Europea alertó del peligro de que el conflicto destado por Estados Unidos e Israel en Oriente Medio siga escalando y afecte más directamente a Europa. Además, lamentó la incertidumbre que rodea al futuro de Teherán, una vez muerto el ayatolá Alí Jamenei.
La posibilidad de que surja un Irán democrático como consecuencia de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel "dista de estar garantizada", declaró el miércoles la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, quien advirtió de una "guerra cada vez mayor" en la región y de un "momento peligroso" para Europa.
Los ataques estadounidense-israelíes contra Irán han matado al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y a decenas de altos cargos, lo que plantea dudas sobre cuánto puede durar la República Islámica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hablado en repetidas ocasiones de un cambio de régimen en Irán. Primero animó al pueblo iraní a tomar el control del país, pero luego dijo: "No lo hagáis todavía". La oposición iraní se vio sustancialmente debilitada por la violenta campaña de represión de principios de este año.
El miércoles, Kallas trató de moderar las expectativas de una transición inminente que podría destituir a un Gobierno que venía siendo hostil a Occidente desde hace mucho tiempo.
"La guerra en Oriente Medio se está ampliando rápidamente", declaró Kallas durante una visita oficial a Polonia. "La estrategia de Teherán es sembrar el caos e incendiar la región. Al atacar indiscriminadamente a sus vecinos, el régimen está creando un sólido argumento para su propia desaparición", apuntó Kallas.
"Por supuesto, el escenario soñado sería un Irán democrático que no supusiera ninguna amenaza para sus vecinos, pero esta posibilidad dista de estar garantizada. Ahora mismo, nadie puede predecir qué dirección tomará esta guerra", agregó la jefa de la diplomacia europea.
"Un momento peligroso" para Europa y para sus ciudadanos
Kallas ha convocado para el jueves por la mañana una reunión virtual de los ministros de Asuntos Exteriores de la UE para seguir afinando la respuesta colectiva al conflicto, que ha estado marcado por fuertes discrepancias sobre el derecho internacional.
La interceptación de varios drones lanzados contra una base militar británica en Chipre ha acentuado la sensación de alarma. Kallas confirmó que ningún Estado miembro ha solicitado la activación de la cláusula de asistencia mutua consagrada en los tratados de la UE. La cláusula, utilizada una sola vez, saltó a la palestra en enero después de que Donald Trump amenazara con arrebatar Groenlandia a Dinamarca mediante aranceles.
"Para Europa, es un momento peligroso", dijo Kallas. "La seguridad de miles de nuestros ciudadanos en la región está en juego. La UE está coordinando la asistencia consular y financiando vuelos de repatriación para las personas varadas en la región".
La Alta Representante admitió estar preocupada por el hecho de que la guerra en Oriente Medio "desvíe la atención" de los esfuerzos para poner fin a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, que describió como la "amenaza real y muy cercana" para Europa.
"No podemos permitir que Ucrania se nos escape de la agenda", afirmó. "Moscú puede haber perdido un aliado en Teherán, pero los mismos drones que están atacando Dubai también están atacando Kiev (...) Lo preocupante es que todas estas capacidades militares que se necesitan en Oriente Medio también se necesitan en Ucrania".
Refiriéndose a la fuerte subida de los precios del petróleo alimentada por los ataques de Estados Unidos e Israel, Kallas instó a la UE a adoptar una prohibición total de los servicios marítimos a los petroleros rusos, que forma parte de un nuevo paquete de sanciones bloqueado actualmente por Hungría. La prohibición pretende paralizar los ingresos energéticos de Moscú, fundamentales para sostener la maquinaria bélica.
Hungría también ha vetado un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania por un conflicto relacionado con el dañado oleoducto de Druzhba, que Bruselas está presionando para que se arregle. "Un oleoducto roto no debe convertir en rehén la defensa de Ucrania", declaró Kallas.