Un vuelo de la compañía Aegean con un destino a Larnaca ha tenido que regresar a Atenas tras detectarse un dron procedente del Líbano. El espacio aéreo chipriota permaneció cerrado mientras cazas F16 griegos interceptaban y derribaban el aparato, garantizando la seguridad en la zona.
El vuelo A3902 de Aegean, con destino a Larnaca, regresó a Atenas, ya que no se le permitió aterrizar en el aeropuerto de la ciudad por razones de seguridad.
Según los informes, el avión había iniciado los procedimientos para aterrizar cuando la torre de control de Larnaca le ordenó abandonar el espacio aéreo por motivos de seguridad.
En concreto, se trataba de detectar un dron procedente de Líbano, que fue derribado por los F16 griegos. Sin embargo, el procedimiento de interceptación llevó a Chipre a cerrar su espacio aéreo durante algún tiempo hasta que finalizara la operación.
Pasado un tiempo, el espacio aéreo chipriota se reabrió.