El presunto ataque con drones se produjo poco después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, afirmara que Londres ha aceptado que Estados Unidos utilice las bases del Reino Unido para contrarrestar los misiles iraníes y neutralizar sus centros de lanzamiento.
El Ministerio de Defensa británico anunció a última hora del domingo el impacto de una presunta aeronave no tripulada contra su base militar de Akrotiri, en Chipre, en lo que constituiría el primer impacto del actual conflicto en Oriente Medio desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que acabaron con la vida del ayatolá Ali Jamenei el sábado.
El secretario de Defensa británico, John Healey, declaró que se habían disparado misiles balísticos hacia Chipre en torno a la medianoche, añadiendo que no había víctimas del presunto ataque.
La acción fue confirmada por el Gobierno chipriota, a través de un portavoz que informó de un "incidente" que ocurrió en una base aérea británica en la costa sur de la nación insular involucrado una "aeronave no tripulada, que causó daños limitados".
El portavoz Constantinos Letymbiotis dijo que el incidente en la base de RAF Akrotiri ocurrió poco después de la medianoche del lunes. "La información recibida a través de varios canales" apuntaba a un ataque con un dron, ahondó el vocero, añadiendo que aún no había detalles sobre "qué tipo de dron era, de dónde procedía o cuántos daños causó".
La de RAF Akrotiri es la principal base aérea británica para operaciones en Oriente Medio y es territorio de soberanía británica. Según Letymbiotis, las autoridades chipriotas han promulgado protocolos de seguridad y están supervisando la situación en coordinación con el Reino Unido y sus dos bases militares en Chipre.
El ataque se produce después de que Starmer permitiera el acceso de EE.UU. a las bases británicas
El presunto ataque con drones se produjo poco después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, declarara que el Reino Unido había concedido a Estados Unidos acceso a las bases británicas a petición de Washington.
Starmer afirmó que el Reino Unido no se sumará a los ataques contra Irán, pero ha accedido a que Washington utilice las bases británicas para contrarrestar los misiles iraníes, así como para neutralizar sus centros de lanzamiento.
"Estados Unidos ha solicitado permiso para utilizar las bases británicas con ese fin defensivo específico y limitado. Hemos tomado la decisión de aceptar esta petición para impedir que Irán dispare misiles por toda la región, matando a civiles inocentes", declaró Starmer.
Anteriormente, el sábado, junto con sus homólogos del grupo de naciones conocido como el E3 -Alemania, Francia y Reino Unido- denunció los ataques iraníes contra las naciones vecinas y exigió a Teherán que pusiera fin a sus acciones militares indiscriminadas y reanudara las conversaciones.
En una declaración conjunta, con el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, los tres líderes europeos condenaron "enérgicamente" los ataques iraníes "contra los países de la región".
El domingo, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, sugirió que las unidades militares de su país están actuando actualmente independientemente de cualquier control del Gobierno central después de ser presionado sobre los ataques a las naciones árabes del Golfo que han servido como intermediarios para Teherán en el pasado.
"De hecho, nuestras unidades militares son ahora independientes y están aisladas de algún modo, y actúan siguiendo instrucciones -ya saben, instrucciones generales- que se les dieron de antemano", declaró Araghchi a una emisora de Oriente Medio.
Irán ha lanzado ataques contra Qatar, que ha negociado con Teherán y comparte con la República Islámica un importante yacimiento de gas natural en el Golfo Pérsico. También ha atacado a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y a Omán, que actuó como intermediario en las recientes negociaciones nucleares con Estados Unidos.
Los ataques de Teherán en los Estados del Golfo ya están causando víctimas, al tiempo que Estados Unidos e Israel siguen atacando objetivos en Irán, bombardeando sus instalaciones de misiles balísticos y destruyendo sus buques de guerra en el marco de una campaña militar cada vez más intensa.