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Miles de indígenas en Bogotá exigen una reunión con Iván Duque

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Miles de indígenas presionan en Bogotá para obtener una reunión con Iván Duque
Miles de indígenas presionan en Bogotá para obtener una reunión con Iván Duque   -   Derechos de autor  AFP
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Casi quinientos kilómetros ha recorrido la "minga" o caravana de los indígenas colombianos desde la ciudad de Cali hasta llegar al corazón mismo de Bogotá.

Son miles, con un objetivo claro: reunirse con el presidente Iván Duque. Están decididos a conseguirlo. Quieren respuestas y exigen que el Gobierno ponga medios para proteger sus vidas y sus tierras de la violencia que envenena la región del Cauca de la que proceden.

"Nosotros somos resistentes. Nosotros vamos a seguir aquí. Sabemos que no va a ser tan fácil, que el Gobierno siempre nos ha tenido en esa historia de no atendernos, pero nos mantendremos en nuestra idea. Aquí estaremos hasta que nos dé la cara (el presidente Iván Duque) porque la intención es dialogar con él", dice Richard Flores, uno de los líderes indígenas.

Las fotos virales de indígenas con bombas y morteros son falsas

En las redes sociales se han hecho virales imágenes de indígenas con bombas y morteros, para ilustrar la supuesta infiltración de la protesta por grupos armados ilegales. Estas imágenes son completamente falsas, como han demostrado medios colombianos, pues corresponden a una incautación de armamento a las FARC en 2012.

Los indígenas aseguran que su protestas es pacífica y condenan los montajes y la estigmatización de la que se sienten víctimas. "Si nos quedamos callados, nos matan, y si hablamos, también", afirman.

_"_Aquel que levanta la voz es señalado, amenazado y asesinado"

"(Estamos aquí) para rechazar los asesinatos selectivos de nuestros líderes y lideresas. Aquel que levanta la voz, aquella que levanta la voz, es señalado, es amenazado y es asesinado", afirma uno de los manifestantes.

Los integrantes de la marcha llegan de Cauca, una región del suroeste de Colombia azotada por la violencia de grupos armados ilegales y del narcotráfico, que se apropian de los territorios indígenas para cultivar droga y hacerla transitar. En lo que va de año, al menos 76 comuneros han sido asesinados.

El Gobierno ha manifestado su disposición al diálogo pero, por el momento, el presidente Duque no ha aceptado una reunión cara a cara con los indígenas.