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Un servicio de rescate canino en Hungría necesita ser rescatado por falta de donaciones

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Por Nóra Shenouda  & Euronews
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Un servicio de rescate canino en Hungría necesita ser rescatado por falta de donaciones
Derechos de autor  ACHMAD IBRAHIM/AP
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Lora busca a su amo entre los escombros en este centro de adiestramiento a unos 30 kilómetros de Budapest. Y, por supuesto, no tarda en encontrarlo.

Esta joven perra de rescate y sus 17 compañeros trabajan para el Servicio de Investigación de Rescate del Condado de Pest ayudando a unas 150 personas cada año: excursionistas heridos o personas perdidas en el bosque.

Ahora es su servicio el que necesita un rescate. La mayor parte de sus ingresos procede de donaciones privadas, que han caído en picado con la crisis.

"Nuestro servicio está activo en todas las plataformas de redes sociales, y también tenemos una página de donaciones muy sencilla. También tenemos una iniciativa: si todo el mundo que nos sigue o le gusta en Facebook pudiera enviar unos 2 euros al mes, nuestros problemas se resolverían", asegura el jefe del servicio, László Balázs.

A sus cuatro años, Polly ayuda a la policía en la búsqueda de personas heridas o fallecidas. Tras un terremoto las primeras horas son cruciales para hallar personas vivas bajo las ruinas.

Y Polly ha aprendido del mejor. Su compañero Symba se ha hecho mundialmente famoso tras varios despliegues en el extranjero. Ha ayudado en rescates en Indonesia, Filipinas y Pakistán.

35 voluntarios entrenan a los animales

Un equipo de 35 personas trabaja de forma voluntaria con la policía y los bomberos húngaros en el entrenamiento de los perros, que requiere mucho tiempo, energía y dinero.

"Adiestrar a un perro lleva dos años enteros. Los entrenamos entre 3 y 4 horas al día durante la semana, y los fines de semana, cuando está todo el equipo, puede llevar hasta 6 o 7 horas", explica la adiestradora Tímea Balázs-Vidáts.

Esta organización todavía puede dar servicio cuando hay una emergencia, pero no tiene recursos para planificar el futuro. A pesar de las dificultades, el trabajo sigue adelante. Si hay una emergencia, los colegas del servicio de rescate e investigación dejan de lado todos sus planes para correr a ayudar a los demás.