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Del acuerdo a las sanciones: el deterioro de la relación China-UE

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China's flag beside the European Union flag during an EU-China Summit
China's flag beside the European Union flag during an EU-China Summit   -   Derechos de autor  THIERRY CHARLIER/AFP
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China y la Unión Europea han visto como en los últimos meses su relación caía en una espiral descendiente. La semana pasada se enzarzaron en un cruce de sanciones, que acabo afectando a eurodiputados e instituciones, y ahora se enfrentan a un boicot. Todo a pesar de que hace tres meses la UE y China cerraron un acuerdo histórico, con ambos bloques presionando por facilitar los negocios. Aunque sin el apoyo de EEUU, que pedía una línea más dura contra Pekín.

Según uno de los eurodiputados afectado por las sanciones chinas, el acuerdo ahora parece poco probable. "El acuerdo de inversión fue diseñado para dar oportunidades comerciales más igualadas en China para las empresas europeas y, por eso, lo vimos siempre como una oportunidad. Pero en estas circunstancias – con sanciones a eurodiputados y embajadores- Será muy difícil aprobarlo ahora o en un futuro cercano", explica el eurodiputado de Renovar Europa, Ilhan Kyuchyuk.

El Parlamento Europeo aún debe firmar el acuerdo, algo que cada vez parece más complicado en las circunstancias actuales. Aunque no todos los eurodiputados son pesimistas. "No creo que esté muerto. Sigo siendo optimista y hay una razón muy, muy simple para ello. Si le preguntas a la industria europea o las asociaciones de la industria europea, te dirán que el acuerdo de inversión es muy beneficioso para la economía europea. Y la pregunta es, ¿deberíamos dañar nuestra propia industria y nuestra propia economía debido a una escalada política que hasta cierto punto hemos causado nosotros mismos?", cree Maximilian Krah, eurodiputado de Identidad y Democracia

Pero Pekín no se toma bien las críticas. Varias empresas occidentales, como Nike, H&M o Adidas, están siendo boicoteadas tras anunciar que dejarían de usar el algodón producido en la provincia de Xianjiang, ante las sospechas de uso de trabajo forzado.

Lo que complica aún más la relación entre la UE y China. "Creo que a finales del año pasado había alguna esperanza de que esto representaría algún avance en los elementos conjuntos de la relación. Pero, como hemos visto con problemas como Xianjiang, el cambio de valor de las piezas y las cuestiones sistémicas, esto todavía va a perseguir la relación. Y creo que va a haber unos meses o incluso años dificiles", argumenta Andrew Small, investigador del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.

Parece que el acuerdo, por ahora, quedará aparcado mientras la UE y EEUU hacen frente común contra lo que consideran vulneraciones de los derechos humanos por parte de China.