Última hora
This content is not available in your region

Elecciones sin suspense en Siria | Bachar el Asad busca el aval de las urnas

euronews_icons_loading
Bachar el Asad acude a votar
Bachar el Asad acude a votar   -   Derechos de autor  Hassan Ammar/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
Tamaño de texto Aa Aa

La población siria de las zonas bajo control de Damasco vota este miércoles en unas elecciones presidenciales sin ningún suspense, pues servirán para ofrecer un cuarto mandato de siete años a Bachar el Asad, al frente de un país arrasado por la guerra.

Para la oposición en el exilio, estas elecciones son una farsa. En la misma línea, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia las consideran "fraudulentas e ilegítimas".

Las críticas de Occidente tienen "cero valor", según Bachar el Asad

Tras depositar su voto en Duma, un antiguo bastión rebelde a las afueras de Damasco, Bachar al Asad ha respondido a esas críticas diciendo que tienen "cero valor" y sus artífices valen "diez veces menos".

Otros dos candidatos, poco conocidos y sin ninguna opción, concurren a estos comicios: el exviceministro de Asuntos Parlamentarios, Abdulá Salloum Abdulá, y el líder de la oposición interna tolerada, Mahmud Marai.

Un país en ruinas, polarizado y con millones de refugiados en el extranjero

Tras una década de guerra, que ha dejado más de 388 000 muertos, Siria es un país roto, con las infraestructuras en ruinas y extremadamente polarizado. La mitad de la población está desplazada y millones de sirios están refugiados en el extranjero.

Para Ali Alavi, profesor en la Universidad de Londres, con estas elecciones "el Gobierno sirio pretende mostrarle al mundo, especialmente a Occidente, que el Estado sirio sigue funcionando a pesar de la guerra. Estos comicios se producen después de una serie de amnistías, declaradas para permitir el retorno de los refugiados, así como de algunas medidas económicas, pero, francamente, se trata de un mensaje simbólico para decir que Siria está en pie y que los negocios funcionan", afirma.

La realidad es que la economía siria está en pleno marasmo, con más del 80 % de la población viviendo bajo el umbral de la pobreza, según la ONU. Pese a todo, Asad ha sabido mantenerse en el poder, contra viento y marea, con el apoyo exterior de Irán y Rusia.