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La dosis de refuerzo de la vacuna de AZ produce una fuerte respuesta inmunitaria -estudio

Por Reuters
NetScientific's unit signs deal to sell AstraZeneca's COVID-19 test
NetScientific's unit signs deal to sell AstraZeneca's COVID-19 test   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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Por Alistair Smout

LONDRES, 28 jun – Una tercera inyección de la vacuna contra la COVID-19 de Oxford-AstraZeneca produce una fuerte respuesta inmunitaria, afirmaron los investigadores el lunes, añadiendo que aún no había pruebas de que tales inyecciones fueran necesarias, especialmente dada la escasez en algunos países.

El estudio de la Universidad de Oxford descubrió que una tercera dosis de la vacuna aumenta las respuestas inmunitarias de anticuerpos y células T, mientras que la segunda dosis puede retrasarse hasta 45 semanas y también dar lugar a una mayor respuesta inmunitaria.

El Gobierno británico ha dicho que está estudiando planes para una campaña de refuerzo de la vacuna en otoño, ya que tres quintas partes de los adultos ya han recibido las dos dosis de la vacuna COVID.

Andrew Pollard, director del Grupo de Vacunas de Oxford, dijo que la prueba de que la vacuna protege contra las variantes actuales durante un período de tiempo prolongado significa que tal refuerzo puede no ser necesario.

“Tenemos que estar en una posición en la que podamos reforzar si resulta necesario… (pero) no tenemos ninguna prueba de que eso sea necesario”, dijo a los periodistas.

“En este momento, con un alto nivel de protección en la población del Reino Unido y sin pruebas de que se pierda, dar terceras dosis ahora en el Reino Unido mientras otros países tienen cero dosis no es aceptable”.

Los estudios habían demostrado previamente que la vacuna, desarrollada en la Universidad de Oxford y concedida bajo licencia a AstraZeneca, tiene una mayor eficacia cuando la segunda dosis se retrasa a 12 semanas en lugar de cuatro.

El estudio del lunes se publicó en una nota previa, después de haber analizado a 30 participantes que recibieron una segunda dosis tardía y a 90 que recibieron una tercera dosis, todos ellos menores de 55 años.

El documento ayuda a disipar la preocupación de que las vacunas COVID con vectores virales, como las fabricadas por AstraZeneca y Johnson & Johnson, puedan perder su potencia si se necesitan inyecciones anuales debido al riesgo de que el organismo produzca una respuesta inmunitaria contra los vectores que transmiten la información genética de la vacuna.

“Había algunas preocupaciones de que no podríamos utilizar esta vacuna en un régimen de vacunación de refuerzo y, definitivamente, eso no es lo que sugieren los datos”, dijo a Reuters la autora del estudio, Teresa Lambe, del Instituto Jenner de Oxford.