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Johnson suavizará las normas en Reino Unido apelando a la prudencia

Por Reuters
Johnson suavizará las normas en Reino Unido apelando a la prudencia
Johnson suavizará las normas en Reino Unido apelando a la prudencia   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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Por Costas Pitas y Alistair Smout

LONDRES, 12 jul – El primer ministro británico, Boris Johnson, recomendará precaución el lunes al confirmar los planes para eliminar casi todas las restricciones que aún existen en Inglaterra en relación con el COVID-19 a partir del 19 de julio, a pesar del aumento de los casos hasta los niveles más altos en meses.

La semana pasada, Johnson presentó propuestas para eliminar las normas sobre el uso de mascarillas y el contacto social, así como la consigna de trabajar desde casa cuando sea posible, en el marco del denominado “camino de ida hacia la libertad”. Anunciará su decisión final en una conferencia de prensa el lunes por la tarde. 

“La pandemia mundial aún no ha terminado”, dijo en un comunicado publicado a última hora del domingo.

“Los casos aumentarán a medida que vayamos levantando restricciones, por lo que al confirmar hoy nuestros planes, nuestro mensaje será claro. La precaución es absolutamente vital, y todos debemos asumir la responsabilidad para no malograr nuestros avances”.

Johnson indicó la semana pasada que se pondría fin a la obligación legal de llevar mascarillas en lugares públicos cerrados, aunque el ministro de Vacunas, Nadhim Zahawi, dijo el domingo que las directrices establecerán que “la gente deberá llevar mascarillas en espacios cerrados”, dijo.

La oficina de Johnson dice que la luz verde para levantar las restricciones dependía de que se cumplieran cuatro pruebas: que se vacunara un número suficiente de personas, que las vacunas redujeran las hospitalizaciones y las muertes, que los hospitales estuvieran libres de presión y que las variantes no supusieran un riesgo demasiado grande.

El Gobierno sostiene que el hecho de que las muertes y los ingresos hospitalarios siguen siendo mucho más bajos que antes, pese al aumento de los casos, es una prueba de que las vacunas están salvando vidas y de que la reapertura es más segura.