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Encarcelado político de Myanmar muere de COVID-19 mientras infecciones aumentan

Por Reuters
Jailed Myanmar politician dies from COVID-19 as infections spike
Jailed Myanmar politician dies from COVID-19 as infections spike   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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20 jul – El político de Myanmar Nyan Win, asesor principal de la derrocada líder Aung San Suu Kyi, murió el martes en un hospital tras infectarse con COVID-19 en la cárcel, dijo su partido, mientras el país del sudeste asiático lucha contra un aumento exponencial de las infecciones.

Nyan Win, de 78 años y quien estaba detenido en la prisión Insein de Rangún tras ser arrestado cuando el Ejército tomó el poder el 1 de febrero, fue trasladado al hospital la semana pasada, dijo la Liga Nacional para la Democracia (NLD) en un comunicado.

Reuters no pudo comunicarse con el Ministerio de Salud ni con el portavoz de la junta para comentar la situación.

“Prometemos seguir luchando por nuestras tareas pendientes, poner fin a la dictadura en el país y establecer una Unión Democrática Federal”, dijo el comunicado de la NLD, ofreciendo condolencias a la familia de un hombre que fue abogado y portavoz del partido de Suu Kyi.

Los esfuerzos de Myanmar para contener las infecciones por COVID-19 se sumieron en el caos por la agitación generada desde que los militares derrocaron al gobierno electo de Suu Kyi.

Según el Ministerio de Salud controlado por los militares, solo cerca de 1,6 millones de personas de una población de 54 millones habían sido vacunadas, informaron los medios estatales.

Naciones Unidas dijo en un informe el lunes que está intensificando sus esfuerzos para combatir un “aumento alarmante” en los casos de COVID-19 y espera que Myanmar reciba suficientes vacunas a través del programa COVAX este año para el 20% de la población.

Myanmar registró un récord de 281 muertes por COVID-19 el lunes y 5.189 nuevas infecciones, informó la televisión estatal MRTV, citando cifras del Ministerio de Salud. No obstante, los médicos y los servicios funerarios dicen que la cifra real es mucho más alta que las del gobierno militar y los crematorios están desbordados.