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"Autorizan el envenenamiento de la gente", los ecologistas denuncian un vertido tóxico en Argentina

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Por Lucia Riera Bosqued con AP
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Laguna de Corfo en la provincia de Chubut, Argentina
Laguna de Corfo en la provincia de Chubut, Argentina   -   Derechos de autor  Daniel Feldman/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
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Lo que parece un espectáculo de la naturaleza no es más que fruto de la contaminación. El color rosado de la Laguna de Corfo, en el sur de Argentina, ha despertado las críticas de los ecologistas.

Sus aguas provienen del río Chubut, donde se vierten residuos de sulfito de sodio presente en un conservante antibacteriano utilizado por las piscifactorías cercanas para el tratamiento de los langostinos que se comercializan en la zona.

Pablo Lada, activista ambiental de la provincia de Chubut, recuerda que no se trata de una laguna de uso público, "los desechos del parque industrial suelen ser arrojados allí con un mínimo tratamiento. Ya tenía esos colores en el pasado. No es la primera vez, pero esta vez es llamativo, un rosa intenso".

El químico puede resultar agresivo en contacto con la piel, la mucosa, o en su ingesta directa. Los biólogos advierten de que la contaminación está matando los organismos de la laguna.

Daniel Feldman/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
Vertido en la laguna de Corfo, en ArgentinaDaniel Feldman/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved

Para determinar el índice de toxicidad y la degradación biológica se va a realizar un estudio del agua. "Es preocupante no sólo porque se trata de un caso de contaminación, en este caso por el uso de químicos como el sulfito de sodio para evitar la melanosis en los langostinos, sino también por las grasas y aceites. La DBO (demanda biológica de oxígeno) de más de 4.000 ml/litro es eutrofizante y mata cualquier tipo de vida que pueda haber en las lagunas", explica Federico Restrepo, biólogo especialista en tratamiento de vías fluviales.

Los vecinos también se quejan del olor a podrido que emana el lago por los restos de pescado que se liberan en él.

Los activistas culpan a la "desidia del Gobierno provincial" que, en lugar de controlar, dicen, "autoriza el envenenamiento de la gente". Mientras las autoridades de Chubut insisten en que el vertido es inofensivo.