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Proteger el patrimonio cultural y reactivar la cultura, dos objetivos en la agenda del G20 cultural

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Por euronews con EFE/AP
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Proteger el patrimonio cultural y reactivar la cultura, dos objetivos en la agenda del G20 cultural
Derechos de autor  AFP-TV
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Se clausura, en Roma, la primera cumbre cultural del G20 tras aprobarse una declaración final con dos objetivos claves; primero proteger el patrimonio cultural del cambio climático y segundo que la cultura desempeñe un papel fundamental en la recuperación tras la crisis del coranavirus, tras ser uno de los sectores más golpeados por el cierre de museos, teatros y cines.

La cita se celebró bajo la presidencia de turno de Italia y el ministro de Cultura anfitrión, Dario Franceschini, subrayó en rueda de prensa que la declaración de 32 puntos, apoyada por unanimidad, marca un antes y un después en la historia del G20 (Grupo de Veinte países industrializados y emergentes), pues por primera vez este foro, tradicionalmente económico, ha dado un espacio protagonista a la cultura.

Dario Franceschini se mostró, en consecuencia, optimista de cara al futuro.

"Primero quiero anunciar que el G20 de la cultura va a ser una cita permanente y que la próxima presidencia la ostentará Indonesia. Y quiero recordar una frase del escritor Umberto Ecco quien dijo que todas las guerras y odios del pasado y del presente surgen porque no os conocéis lo suficiente, y la cultura debe hacer que os conozcáis; esta es vuestra tarea."

"Esto es lo hemos hecho y seguiremos haciendo al organizar este G20", destacó.

Entre los puntos aprobados en la declaración se encuentra el que reconoce a la cultura como motor de la regeneración y el crecimiento sostenible y equilibrado.

Los ministros indican que la cultura, que "se vio gravemente afectada por la pandemia" de coronavirus igual que otros sectores, "ayuda a afrontar las presiones y las crecientes brechas económicas, sociales y ecológicas, contribuyendo a la regeneración de las economías y las sociedades, fuertemente afectadas por la COVID-19".

Importancia de la transición digital para falicilitar el acceso de la cultura a todos

El documento también acentúa la importancia de la transición digital y el papel que pueden desempeñar las tecnologías para facilitar el acceso de la cultura a todos, promoviendo la diversidad y la inclusión.

En otro punto, se alienta a proteger el patrimonio cultural frente a calamidades, desastres naturales, trafico ilícito y terrorismo y, al respecto, los ministros se comprometen "a reconocer cualquier amenaza a los recursos culturales como una posible pérdida de bienes culturales irreemplazables, capaces de violar los derechos humanos, afectar la diversidad cultural y privar a las personas y comunidades de valiosas fuentes de significado".

Finalmente, los participantes en el encuentro hacen una serie de peticiones a los gobiernos, entre ellas "reconocer la cultura como parte integral de agendas políticas" y considerar el papel que puede jugar en "las estrategias nacionales e internacionales de recuperación pospandémica".

Protección de los empleos relacionados con la cultura

También solicitan que los gobiernos garanticen que "los profesionales y las empresas de la cultura tienen el debido acceso al empleo, la protección social, la innovación, la digitalización y las medidas de apoyo empresarial".

Se muestran convencidos de que "los esfuerzos multilaterales, con la Unesco en el centro, son cruciales para la preservación y promoción de la cultura", por lo que acogen "con beneplácito la activación de mecanismos internacionales de respuesta rápida a emergencias dirigidos a proteger y preservar el patrimonio cultural dañado o en peligro por conflictos y desastres, incluso en el contexto de las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas".

El G20 de Cultura comenzó el jueves con una sesión inaugural en el Coliseo de Roma y continuó con un concierto dirigido por el maestro italiano Riccardo Muti en el Palacio del Quirinale, sede de la jefatura del Estado italiano, mientras que este viernes las reuniones prosiguieron en el histórico Palacio Barberini, a dos pasos de la icónica Fontana di Trevi.