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La resurgente izquierda de América Latina y el Caribe rechaza la política de EEUU hacia Cuba

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Por Reuters
La resurgente izquierda de América Latina y el Caribe rechaza la política de EEUU hacia Cuba
La resurgente izquierda de América Latina y el Caribe rechaza la política de EEUU hacia Cuba   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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Por Sarah Marsh

LA HABANA, 2 ago – Estados Unidos redobló su postura de línea dura sobre Cuba, con sanciones incluidas, después de las históricas protestas en la isla gobernada por comunistas el mes pasado y dijo que buscaría apoyar a los manifestantes.

Pero muchos países de América Latina y el Caribe, una región que todavía está marcada por el respaldo de Washington a los golpes de Estado durante la Guerra Fría y que se ha desplazado hacia la izquierda en los últimos años, le están pidiendo que retroceda.

El presidente Joe Biden calificó a Cuba de “Estado fallido” a raíz de las protestas del 11 al 12 de julio por la profundización de la crisis económica y las restricciones a las libertades.

Su administración impuso nuevas sanciones a quienes reprimieron a los manifestantes y prometió a la comunidad cubanoestadounidense, de gran importancia política, que se avecinaban más acciones, como esfuerzos para ayudar a los cubanos a eludir la “censura”.

Si bien las nuevas sanciones son en gran parte simbólicas, sugieren que no se producirá un regreso al periodo de distensión que se logró bajo el mando del expresidente Barack Obama.

Los gobiernos de derecha de Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala y Honduras se unieron a Estados Unidos la semana pasada al emitir una declaración condenando los arrestos masivos y pidiendo la restauración total del acceso interrumpido a Internet.

Sin embargo, solo 20 ministros de Relaciones Exteriores de todo el mundo firmaron la carta, lo que indica cuán relativamente aislado está Washington en su política hacia Cuba, dijeron analistas. Incluso aliados de Estados Unidos como Canadá, que han condenado la represión en Cuba y apoyado el derecho a la libertad de expresión de los manifestantes, no firmaron el documento.

En tanto, aliados izquierdistas de Cuba en América Latina y las naciones insulares del Caribe han centrado su reacción en la contribución del embargo estadounidense en la actual crisis humanitaria del país, instando a Washington a levantar las sanciones.

México, Nicaragua, Venezuela y Bolivia han enviado ayuda a la isla.

Algunos países de la región también han advertido contra la intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba.

Estas divisiones regionales salieron a la luz la semana pasada cuando la Organización de Estados Americanos (OEA) tuvo que posponer una reunión sobre la situación de derechos humanos en Cuba debido a las objeciones de más de una docena de Estados miembros.

“Cualquier discusión solo podría satisfacer a los halcones políticos con miras a las elecciones de mitad de período en Estados Unidos, donde sería un premio ganar el sur de Florida con el respaldo de los exiliados cubanos”, escribió el embajador de Antigua y Barbuda ante la OEA, Ronald Sanders, en una columna publicada en plataforma digital Caribbean News Global.

“La tarea de la OEA debe ser promover relaciones pacíficas y de cooperación en el hemisferio, no alimentar divisiones y conflictos”, añadió.

Sanders había enviado una carta en nombre de 13 países de la Comunidad del Caribe o CARICOM, que aunque es pequeña representa un bloque significativo en la OEA, instando al organismo a reconsiderar una reunión “improductiva”, mientras que otros países enviaron misivas similares.

RECHAZO A LA OEA

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijo el mes pasado que la OEA debería ser reemplazada “por un organismo que sea verdaderamente autónomo, no un lacayo de nadie”, una idea que tuvo eco en el mandatario argentino Alberto Fernández.

También dijo que pensaba que Biden debía tomar una decisión sobre el embargo contra Cuba dado que “casi todos los países del mundo” están en contra, mientras que Fernández destacó que no depende de ningún otro país decidir qué deben hacer los cubanos.

México, Argentina y Bolivia giraron políticamente a la izquierda en el último tiempo, mientras que el mes pasado Perú votó a favor de un líder socialista y Chile y Brasil parecen estar bien encaminados a tener gobiernos de izquierda después de las elecciones de este año y el próximo.

“Apreciamos a los países que defendieron la dignidad de América Latina y el Caribe”, dijo el canciller cubano Bruno Rodríguez, quien acusó a contrarrevolucionarios respaldados por Estados Unidos de estar detrás de las protestas.

El Presidente del Consejo Permanente de la OEA calificó las objeciones a la reunión de Cuba como particularmente inusuales.

El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que estaba “profundamente decepcionado” de que no se llevara a cabo la reunión de la OEA, y agregó: “El pueblo de América tiene derecho a escuchar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la situación en Cuba”.

“Continuaremos trabajando dentro de la OEA para presionar por la democracia y los derechos humanos en Cuba y en todo el continente americano, y confiamos en que esta reunión informativa se llevará a cabo en los próximos días”.

William LeoGrande, profesor de gobierno de la American University en Washington, dijo que el problema es que la OEA, liderada por su secretario general Luis Almagro, “adoptó una postura partidista estridente totalmente alineada con la política estadounidense”.

Biden heredó la política exterior regional del expresidente Donald Trump, centrada principalmente en Nicaragua, Cuba y Venezuela, que había alienado a gran parte de América Latina, dijo LeoGrande, que destacó que una encuesta de opinión del Latinobarómetro mostró un fuerte declive en la imagen de Estados Unidos.

La Secretaría General de la OEA declinó hacer comentarios, mientras que el portavoz del Departamento de Estado dijo que “el liderazgo de Almagro en el apoyo a la democracia y el respeto de los derechos humanos en América” había devuelto a la OEA a su propósito original.

Biden, un demócrata, prometió durante su campaña presidencial aliviar algunas de las sanciones contra Cuba reforzadas por el republicano Trump, lo que generó esperanzas de un regreso a la era Obama.

Pero los analistas dicen que las protestas han complicado su margen de maniobra, especialmente después de tener un desempeño peor de lo esperado con los votantes de la comunidad cubanoestadounidense de Florida, que respaldó las duras políticas de Trump hacia La Habana.

El Comité Nacional Demócrata lanzó la semana pasada una campaña publicitaria digital en Florida destacando el “compromiso de Biden con el pueblo cubano y la condena del comunismo como un sistema fallido”.