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"No tengan pánico y vuelvan al trabajo", ordenan talibanes a exfuncionarios

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Por Reuters
"No tengan pánico y vuelvan al trabajo", ordenan talibanes a exfuncionarios
"No tengan pánico y vuelvan al trabajo", ordenan talibanes a exfuncionarios   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021
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Por Rupam Jain

24 ago – Ashraf Haidari, economista del Ministerio de Finanzas de Afganistán, esperaba ansioso en su casa cuando recibió una llamada de los talibanes: un comandante le ordenó que volviera a trabajar para que pudiera ayudar a dirigir el país una vez que los “extranjeros locos” se hayan ido.

Al igual que miles de personas que trabajaban para la administración saliente respaldada por Occidente, barrida por la conquista relámpago de Afganistán por los militantes islamistas, le preocupaba ser víctima de represalias.

En el otro extremo de la línea estaba un comandante talibán, instando a Haidari a regresar a su ministerio donde trabaja asignando fondos a las 34 provincias del país.

“Me dijo que no tenga pánico ni intente esconderme, que los funcionarios necesitan mi experiencia para gobernar el país después de que los extranjeros locos se vayan”, dijo Haidari, de 47 años, a Reuters.

Para adaptarse a las normas del anterior régimen talibán, cuando aplicaron brutalmente una interpretación estricta de la ley islámica, Haidari se dejó crecer la barba. Tras la llamada telefónica del domingo, cambió su traje por túnicas tradicionales afganas para conocer a sus nuevos jefes.

Reuters habló con otros tres funcionarios de nivel medio del Ministerio de Finanzas y del Banco Central, que indicaron que los talibanes les dijeron que regresaran al trabajo, ya que el país enfrenta una agitación económica y una escasez de efectivo.

Sohrab Sikandar, que trabaja en el departamento de ingresos del Ministerio de Finanzas, señaló que no había visto a ninguna de sus colegas desde que regresó a la oficina.

Durante el gobierno talibán de 1996-2001, las mujeres no podían trabajar, tenían que cubrirse la cara y estar acompañadas por un pariente masculino si querían salir de sus hogares.

Los portavoces talibanes han intentado tranquilizar a los afganos diciéndoles que no buscan venganza y permitirán que las mujeres trabajen, siempre que sus labores sean compatibles con la ley islámica.

No obstante, los informes de registros de casa en casa, mujeres que se ven obligadas a dejar sus trabajos y represalias contra exfuncionarios de seguridad y minorías étnicas han hecho que la gente desconfíe. Los talibanes se han comprometido a investigar los abusos denunciados.

El portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, dijo a la prensa en Kabul el martes que “es hora de que la gente trabaje para su país”. Añadió que los talibanes están trabajando en procedimientos para que las trabajadoras del gobierno regresen a sus puestos de trabajo, pero que por ahora deberán quedarse en casa por razones de “seguridad”.

Un funcionario del Banco Central, que dijo que regresó al trabajo y deseaba permanecer en el anonimato, afirmó a Reuters que los talibanes solo han llamado a algunos funcionarios por el momento, sobre todo de los ministerios de Finanzas e Interior.

Haidari, el economista del Ministerio de Finanzas, dijo que no le contó a su familia cuando salió de su casa el lunes para su primer día de trabajo bajo el gobierno de los talibanes para “evitar el pánico”.

En la oficina fue recibido por tres funcionarios talibanes que le dijeron que pronto se le unirían otros colegas y que debían concentrarse en enviar dinero a las provincias.

Un funcionario, que señaló que estaba a cargo de la seguridad del ministerio, le dijo a Haidari que los recesos para rezar son obligatorios.