This content is not available in your region

Reino Unido rechaza aplicar restricciones por COVID pese a la presión sobre los hospitales

Access to the comments Comentarios
Por Reuters
On the edge: UK health service facing growing winter pressures
On the edge: UK health service facing growing winter pressures   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021

LONDRES, 20 oct -Altos cargos médicos británicos indicaron el miércoles que los hospitales de Reino Unido están al límite de su capacidad, afirmando que la gente debería llevar mascarillas y vacunarse para evitar verse desbordados por la creciente ola de casos de COVID-19, pero el Gobierno rechazó las peticiones de nuevas medidas.

Reino Unido es el octavo país del mundo con más muertes por COVID-19, con casi 139.000 fallecidos. Sin embargo, también tuvo un rápido inicio de su programa de vacunación y el primer ministro Boris Johnson levantó casi todas las restricciones por COVID-19 en Inglaterra, poniendo fin a las medidas de distanciamiento social y a la obligación de llevar mascarilla.

El Gobierno de Johnson ha dicho que confía en las vacunas, incluidas las vacunas de refuerzo para las personas vulnerables, para evitar los confinamientos durante los meses duros del invierno, tras haber cerrado la economía en tres ocasiones.

Sin embargo, la campaña de vacunación se ha estancado y va a la zaga de otros países europeos, mientras que el programa de refuerzo ha comenzado con lentitud.

“Los casos de COVID-19 están aumentando y el invierno se acerca. Si no se ha vacunado, ahora es el momento. Si se le ofrece un refuerzo, por favor, acepte la oferta”, dijo el responsable médico Chris Whitty.

“Sigue siendo importante la ventilación, las mascarillas en espacios interiores abarrotados y el lavado de manos”.

Los médicos han expresado su preocupación por el hecho de que un aumento del número de hospitalizaciones, combinado con las presiones sobre el Servicio Nacional de Salud británico (NHS, por sus siglas en inglés) derivadas de los virus estacionales, podría hacer que los hospitales sean incapaces de hacer frente a las largas listas de espera y de funcionar con normalidad.

Matthew Taylor, director ejecutivo de la Confederación NHS, pidió que se adopten las medidas que Johnson mantiene en reserva, como el uso de mascarillas y el teletrabajo.

“Hablo todos los días con dirigentes sanitarios y, literalmente, no he hablado con ningún dirigente que no diga que su servicio está ahora bajo una intensa presión. Estamos a mediados de octubre. Las cosas solo van a empeorar”, dijo Taylor a la radio de la BBC.

“El servicio sanitario está justo al límite (…,) si se presiona mucho más no podremos ofrecer el nivel de servicio que la gente necesita”.

LA INMUNIDADPUEDEESTARDISMINUYENDO

El ministro británico de Economía, Kwasi Kwarteng, dijo que otro confinamiento sería un error y también desestimó la posibilidad de que se adopten pronto medidas más limitadas.

“Los ministros, los científicos y los expertos examinan los datos cada hora”, declaró a la BBC. “Y no creemos que sea el momento de aplicar el Plan B ahora mismo”.

Un informe parlamentario sobre la respuesta británica en las primeras fases de la pandemia señaló la semana pasada que el retraso en el confinamiento y otros fallos habían causado miles de muertes evitables.

Reino Unido informó el martes de 223 nuevas muertes por COVID-19, la mayor cifra diaria desde marzo, y las cifras de casos son las más altas de Europa.

El rápido comienzo de la vacunación en Reino Unido también supone que la inmunidad podría estar disminuyendo en aquellos que se vacunaron primero.

Andrew Pollard, director del Grupo de Vacunación de Oxford, dijo que el riesgo está principalmente en los no vacunados.

“(Los refuerzos) pueden tener algo de presión inicial a la baja en la transmisión que estamos viendo en este momento”, dijo a la radio de la BBC.

“Pero (…) el mayor problema para los cuidados intensivos no son los individuos vacunados, siguen siendo los no vacunados”.