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Ropa de usar y tirar: una moda que acaba en enormes vertederos

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Por Jose Nunez Tena  & Euronews en español  con AFP
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Dos mujeres buscan prendas en el vertedero de Iquique, Chile
Dos mujeres buscan prendas en el vertedero de Iquique, Chile   -   Derechos de autor  AFP

No se trata de un vertedero cualquiera, sino de uno formado fundamentalmente por ropa. Se encuentra en pleno desierto de Atacama, en Chile, y en él uno puede encontrarse desde jerseys de navidad a botas de esquí, desechos de la fast fashion o moda rápida que están causando estragos sobre el medio ambiente.

Chile es uno de los principales destinos de una ropa que es fabricada en Asia y usada en Europa o Estados Unidos antes de ser rápidamente desechada. Unas 59.000 toneladas de ropa llegan cada año al puerto de Iquique, al norte del país sudamericano, de las cuales cerca de 39.000 acaban en los vertederos, sin ser revendidas.

Algunos migrantes como Sofía y Jenny, llegadas de Venezuela, no dudan en coger de ellos lo que buenamente puedan. Las temperaturas nocturnas en este desierto son especialmente bajas.

"Venía con mis dos hijos y una maleta muy grande, y me tocó botarla", cuenta Sofía. "Se me perdió hasta las sábanas. Tuve que comprar una, pidiéndole por ahí a la gente porque me había quedado sin dinero".

"Hoy hemos venido a buscar ropa porque de verdad no tenemos, la botamos toda cuando veníamos mochileando hacia aquí", explica su compañera Jenny.

Según un informe de la ONU de 2019, la producción mundial de ropa se duplicó entre 2000 y 2014. No son buenas noticias para el medio ambiente, ya que según este mismo informe la industria textil es responsable del 20 por ciento del total del desperdicio de agua a nivel mundial. Para fabricar un solo par de vaqueros se necesitan 7.500 litros de agua.

Además, la ropa es un producto que puede tardar 200 años en biodegradarse, y tan tóxica como los neumáticos o plásticos desechados. Su fabricación, junto con la del calzado, contribuye en un ocho por ciento a los gases de efecto invernadero a nivel mundial.

Pero siempre hay soluciones: empresas como la chilena Ecofibra convierten esos desechos que antes iban a parar al vertedero en materia prima para hacer paneles de aislamiento térmico. Son acciones hoy por hoy más que necesarias frente a la moda rápida. Y es que a diferencia de esta, nuestro planeta no es de usar y tirar.