This content is not available in your region

Agricultura responsable: El deshielo de los glaciares de Groenlandia ofrece una respuesta

Access to the comments Comentarios
Por Reuters
Agricultura responsable: El deshielo de los glaciares de Groenlandia ofrece una respuesta
Agricultura responsable: El deshielo de los glaciares de Groenlandia ofrece una respuesta   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021

NUUKFJORD, Groenlandia, 18 nov – En una orilla cercana a Nuuk, la capital de Groenlandia, un científico local señala una paradoja que está saliendo a la luz con el retroceso de los glaciares de la isla: una de las consecuencias más alarmantes del calentamiento global podría ofrecer una forma de limitar sus efectos.

“Es una suerte de material fantástico”, dice Minik Rosing, nativo de Groenlandia, refiriéndose al limo ultrafino que se deposita con el derretimiento de los glaciares.

Conocido como harina de roca glaciar, el limo es reducido a nanopartículas por el peso de la capa de hielo en retirada, que deposita aproximadamente mil millones de toneladas del material al año en la isla más grande del mundo.

El profesor Minik Rosing y su equipo de la Universidad de Copenhague han comprobado que este lodo rico en nutrientes aumenta la producción agrícola cuando se aplica a las tierras de cultivo, absorbiendo el dióxido de carbono del aire en el proceso.

Científicos de la multinacional cervecera Carlsberg, que también lo están investigando, han descubierto que la adición de 25 toneladas de harina de roca glaciar por hectárea aumentó el rendimiento de los cultivos de cebada en Dinamarca en un 30%.

Asimismo, investigadores de la Universidad de Ghana consiguieron aumentar el rendimiento del maíz en un 30% utilizando harina de roca glaciar para contrarrestar el impacto de la lluvia y el calor en las tierras de cultivo pobres.

El diminuto tamaño de las nanopartículas del limo es lo que permite a las plantas un mayor acceso a los nutrientes, incluidos el potasio, el calcio y el silicio, en comparación con las tierras de cultivo rocosas normales.

“Estamos en la fase de este proyecto en la que sabemos definitivamente que funciona”, afirma Rosing. “Hay muchas barreras entre esto y un uso industrial a gran escala, pero el potencial está definitivamente ahí”.

Su equipo ha pedido a la Fundación Novo Nordisk, propietaria de la fabricante de medicamentos danesa Novo Nordisk, que amplíe su financiación del proyecto.

Después de una serie de pruebas a pequeña escala, en los próximos tres años está prevista la realización de ensayos de campo a mayor escala en Dinamarca y Ghana, a fin de evaluar si tiene sentido desde un punto de vista económico enviar el material a los agricultores de todo el mundo.

Los científicos también tienen previsto empezar a probar el material en otros tipos de suelo el año que viene, en Australia, Francia, Italia y Estados Unidos.

ABSORCIÓN DE CO2

El diminuto tamaño de las partículas del limo también ayuda a acelerar un proceso natural por el que las rocas absorben el CO2.

Cuando el limo se disuelve en el agua de lluvia y libera sus nutrientes, experimenta una reacción química que atrapa el dióxido de carbono de la atmósfera. El drenaje del agua se lleva posteriormente la solución, que acaba depositada en el lecho marino en forma de minerales carbonatos.

La idea de aplicar roca de grano fino a las tierras de cultivo no es nueva: varios estudios han demostrado que los subproductos de las minas o canteras pueden mejorar la calidad del suelo. Pero el método ha cobrado interés por la ventaja añadida de absorber el CO2.

“Esa constatación ha sido un catalizador para que se investigue mucho más en este campo”, dijo David Beerling, profesor de la Universidad de Sheffield y autor principal de un estudio sobre el basalto triturado.

El estudio descubrió que esparcir basalto finamente triturado en los campos, además de ayudar al crecimiento de los cultivos, elimina el CO2 de la atmósfera a un coste comparable al de otros métodos de captura de carbono.

Todavía no se han hecho cálculos tan detallados para la harina de roca glaciar, pero las pruebas realizadas por los científicos en Copenhague indicaron que una tonelada del material absorbería entre 250 y 300 kilogramos de CO2 aplicado a los campos, lo que podría permitir a los agricultores venderlo como bonos de carbono.

Con grandes cantidades fácilmente disponibles en las costas de Groenlandia, Rosing dice que podría ser una alternativa a la obtención de polvo de roca de las minas o a su trituración mecánica.

Los científicos de la cervecera Carlsberg lo ven como una potencial alternativa más sostenible a los fertilizantes convencionales.

“Sería bueno poder utilizarla como sustituto de nutrientes como el fósforo, que se espera que se agoten en 50 o 100 años”, afirma Pai Rosager Pedas, científico principal del laboratorio de investigación de la cervecera.

La harina de roca glaciar tiene potencial para sustituir al fósforo, extraído principalmente en China, Marruecos y Estados Unidos, o al potasio, extraído en Canadá y Rusia. Sin embargo, todavía se precisa de la adición de nitrógeno, que se obtiene a partir del amoníaco mediante un proceso que requiere mucha energía.

FASETEMPRANA

La empresa canadiense de fertilizantes Nutrien afirma que ha estudiado la posibilidad de extraer y transportar el limo de los yacimientos fuera de Groenlandia, pero ha comprobado que no es económicamente viable.

“La fase de desarrollo de la harina de roca glaciar en Groenlandia es muy temprana y no podemos especular sobre su potencial en este momento”, dijo un portavoz de Nutrien.

La página web del nuevo Gobierno de Groenlandia, que ha adoptado un enfoque más cuidadoso en el desarrollo de los recursos naturales del país, espera que el lodo pueda aportar algún día unos muy necesarios ingresos como alternativa a las formas más sucias de minería.

“Se trata de un recurso muy interesante y forma parte de un relato positivo que queremos contar al mundo”, declaró a Reuters la ministra de Recursos groenlandesa, Naaja Nathanielsen.

“No necesitamos explotar la cima de una montaña ni construir una planta de procesamiento”, dijo en septiembre en una presentación ante posibles inversores celebrada en Nuuk.

Miembros del Gobierno groenlandés presentarán el mineral en una conferencia del sector en Vancouver a principios del año que viene, aunque dicen que la minería y el uso comercial podrían tardar años en llegar.

El ministerio de Nathanielsen ha recibido una solicitud de un grupo de empresarios locales que pretenden solicitar un permiso de exploración, una etapa preliminar del proceso.

El proceso más costoso de obtener una licencia de explotación minera requeriría estudios detallados sobre el impacto en el medio ambiente y la sociedad local.

“La harina glaciar es increíblemente interesante, también por los volúmenes. Se puede enviar fácilmente a los agricultores en contenedores”, dijo Verner Hammeken, director general de la empresa naviera estatal groenlandesa Royal Arctic Line.

Los científicos de la Universidad de Copenhague y la Universidad de Ghana afirman que el éxito a gran escala podría mejorar la seguridad alimentaria y los desequilibrios económicos, causados en parte por una distribución desigual de las tierras de cultivo de buena calidad en todo el mundo.

Diversos estudios geológicos muestran que las mejores tierras de cultivo, que se extienden por partes de América del Norte y Europa, fueron cubiertas por el hielo durante la última era glacial.

Como ocurre hoy en Groenlandia, la gruesa capa de hielo trituró y revitalizó el suelo.

“En el norte de Europa, pensamos que la razón por la que estamos mejor que el resto del mundo es que somos mucho más inteligentes que los demás. En realidad, simplemente tenemos un suelo mejor bajo nuestras botas de goma”, dijo Rosing.