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La UE recortará algunos derechos de los migrantes en la frontera con Bielorrusia

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Por Reuters

Por Gabriela Baczynska y Andrius Sytas

BRUSELAS/VILNA, 1 dic -La Unión Europea propuso el miércoles restringir algunos derechos de los inmigrantes en sus fronteras con Bielorrusia, incluyendo la posibilidad de retener a los solicitantes de asilo en los campamentos fronterizos durante un máximo de cuatro meses y permitir una deportación más rápida.

Las propuestas constituyen un nuevo intento de la UE de hacer frente a una crisis provocada, a juicio de Bruselas, por Minsk. La UE acusa a Bielorrusia de traer en avión a inmigrantes de Oriente Próximo y empujarlos a cruzar los bosques hacia Polonia, Lituania y Letonia.

Bielorrusia califica las acusaciones de absurdas. Grupos de derechos humanos afirman que al menos 13 personas han muerto mientras miles de migrantes acampaban en condiciones de congelación.

Los tres países de la UE que limitan con Bielorrusia han defendido su planteamiento de hacer retroceder a los migrantes sin evaluar individualmente sus casos ni concederles una oportunidad realista de solicitar asilo, lo cual, según los grupos humanitarios, viola las normas de la UE y el derecho internacional.

Según la propuesta de la Comisión, brazo ejecutivo de la UE, los migrantes solo podrían solicitar asilo en lugares designados, como los pasos fronterizos. Las autoridades nacionales tendrían un plazo más largo, de hasta cuatro semanas, para registrar las solicitudes de asilo.

Los solicitantes de asilo podrían permanecer hasta 16 semanas en la frontera, perdiendo el derecho permanente a ser retenidos en centros más adecuados dentro del país.

Las propuestas son un ejemplo más del endurecimiento de las normas de inmigración por parte de la UE desde que llegaron más de un millón de personas en 2015, lo que ha desbordado al bloque y ha dividido a los Estados miembros sobre cómo responder. El Gobierno nacionalista de Polonia ha sido una de las principales voces contra la inmigración desde entonces, y a menudo choca también con la UE por otras cuestiones de derechos humanos.

Las tensiones fronterizas han disminuido en las últimas semanas, desde que la canciller alemana saliente, Angela Merkel, telefoneó al presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, y a su aliado más poderoso, Moscú, y Minsk retiró a los inmigrantes de la frontera.

Lukashenko dijo el miércoles, según medios, que estaba dispuesto a suspender los flujos energéticos rusos sobre el territorio bielorruso si Polonia cerraba la frontera. El Kremlin dijo que esperaba que no lo hiciera.

Polonia permitió que el estado de emergencia en la frontera venciera durante la noche, pero el ministro del Interior hizo uso de los nuevos poderes que le otorgó el Parlamento para prorrogar la prohibición de que los medios de comunicación y los activistas operen en la frontera durante otros tres meses.

En Vilna, el Gobierno debatía el miércoles la prórroga del estado de excepción. El Ministerio del Interior afirmó que había 10.000 inmigrantes todavía en Bielorrusia.